Treinta y seis años después

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#PERDEN

(foto: Juan Miguel Morales @blogito_ad)

Treinta y seis años es mucho tiempo de espera. Para algunos significa toda su vida. Para otros, incluso más. Ninguno de los veintitrés jugadores convocados por Ricardo Gareca para ir a Rusia había nacido aquel 22 de junio de 1982 cuando el “Panadero” Díaz marcaba el último gol peruano en una Copa del Mundo, y la blanquirroja se despedía del torneo más importante del fútbol, sin saber, en ese entonces, cuánto tiempo tendría que esperar para volver.

Pasaron jugadores y entrenadores, generaciones enteras de futbolistas. Y crecieron niñas y niños sin saber lo que se sentía, incluso sin entender por qué tanta emoción, por qué tanta alharaca. Pero también habían quienes intuían, casi como si lo llevaran muy adentro de ellos, en su adn, en algún rincón de su alma perdido por treinta y seis años de evolución genética, que esta fiesta era única e irrepetible, que valía la pena esperar, soñar y volver a ilusionarse. Y que en algún momento, si no dejábamos de creer y lo intetábamos lo suficiente, Perú volvería al mundial, y el mundial volvería a nosotros, como si nunca nos hubiéramos ido, como si siempre hubiese sido un lugar al que pertenecíamos, al que siempre estábamos invitados a pesar de las muchas veces que habíamos dicho “ahora no la hago, mejor para la próxima”.

Y entonces, pasó. Porque , como inmortalizó Daniel Peredo en su última narración de un partido de selección, “no hay mal que dure treinta y seis años, ni fútbol peruano que lo resista”. Y así, un sábado de junio, treinta y seis años después, la blanquirroja volvía a pisar un césped en un estadio mundialista. La bandera peruana volvía a flamear al lado de las otras treinta y una elegidas por los dioses del fútbol o quién sabe qué otro poder desconocido. Y nuestro himno por fin volvía a entonarse frente a millones de personas de todo el mundo, para quienes, al igual que nosotros, tenía sentido que estemos ahí. Lo habían olvidado, igual que nosotros, pero tenía sentido. Porque Perú pertenecía a ese lugar. Porque siempre estuvimos invitados aunque no hayamos podido llegar. Y, sobre todo, porque estábamos a la altura del evento.

#PERDEN

(foto: Latina.pe)

Pero eran treinta y seis años de ausencia y no sabíamos qué hacer con tantas emociones juntas. Desde noviembre, cuando el estadio y las calles explotaron de júbilo. Pero sobre todo, desde el jueves a las 10 am, cuando rusos y saudíes daban inicio a este torneo. Y  llegaba el sábado, y se acercaban las 11 am, y la emoción se transformaba en ansiedad, la ilusión en nervios, y la angustia no se iba más. ¿Cómo íbamos a estar tranquilos si habíamos esperado treinta y seis años y ahora solo faltaban treinta y seis minutos para que empiece el sueño?

Entonces vimos desplegarse la bandera, a los jugadores entrando a la cancha y la piel empezaba a escarapelarse. ¡Por fin! ¡Por fin estábamos ahí! Ya no era un sueño imposible, una ilusión. Era verdad. Estaba pasando. En ese momento. En vivo. No más videos de viejas glorias. No más historias de nuestros padres y abuelos. Era hoy, Ramón. Era el mundial, nuestro mundial. Ahí están nuestros jugadores, nuestro equipo, nuestra blanquirroja. Y empezó a sonar el himno y ya no pudimos más. Quién no soltó una lagrimita (aunque fuera simbólica) en ese momento, no entendió nada. Son treinta y seis años, señoras y señores, treinta y seis años esperando ese momento, soñándolo, imaginándolo, viendo con envidia a nuestros hermanos sudamericanos, sabiendo que cuando nos tocara a nostros lo haríamos con la misma emoción y más. Y veinte mil gargantas, treinta mil quizás -porque otra vez fuimos locales en Saransk-, cantando al unísono que somos libres y que lo seamos siempre, y junto con ellos, los 32 millones de peruanas y peruanos, con la mano en el pecho, con los ojos aguados, abrazados o simplemente congelados frente al televisor, agregaban que niegue sus luces el sol antes de que faltemos al voto solemne.

Y si nosotros, a miles de kilómetros de distancia, frente a una fría pantalla de televisión, no sabíamos qué hacer con tantos sentimientos, imagínense cómo estaban ellos, los once guerreros que por primera vez en treinta y seis años iban a defender nuestros colores en el escenario más grande. Hasta el “Mudo” Rodríguez quería llorar. Él, que es el más sereno e imperturbable de todos, estaba por quebrarse cuando la cámara se posó en su rostro y las notas del himno terminaban de disolverse en el aire ruso.

Porque treinta y seis años pueden ser una mochila muy pesada. Cargas con todas las ilusiones de la hinchada, pero también las propias y las de tu familia, las de tus compañeros y las del comando técnico. Pero también con los fracasos y los errores, los propios y ajenos. Cargas con las frustraciones, las eliminaciones, las derrotas, las goleadas, las expulsiones, la desesperanza y la amargura. Y cargas con la responsabilidad enorme de que, ahora que hemos vuelto a conocer la victoria, no volvamos a rencontrarnos con la derrota. Y no cualquiera puede jugar un partido de mundial con esa mochila pesada sobre la espalda de cada uno de esos once jugadores.

Pero cuando sabes que estás de vuelta en casa, ya no importa nada, vuelves a ser tú mismo y a disfrutar. Y eso hicieron ellos. Jugaron tranquilos, a lo que saben, con toque rápido y presión arriba. La emoción, entonces, se transformó en orgullo. Estábamos de vuelta y demostrando por qué merecíamos estar ahí. Y por 45 minutos fuimos mejores. Y el mundo se deslumbró con los desbordes de Carrillo, la picardía de Cueva, los toques de Flores. Se disiparon los temores y el final empezaba a pintar feliz.

Pero llegó el penal. Y hay que pararse a once metros del arquero a patear un penal, a patear ese penal, para saber lo que se siente. Pregúntele a Messi, si no, cómo pesa esa mochila, cómo pesan los pies, cómo duele cada paso, y cuántas imágenes pasan por tu cabeza en ese momento. Porque Argentina lleva vienticinco años sin conseguir ningún título, y esa es otra mochila pero también pesa mucho. Y hay que pararse ahí a patear un penal con esa mochila o con la otra.

Falló Cueva, pero lo pateamos todos y todas. Lo patearon las viejas glorias, y los viejos no tan gloriosos. Lo patearon los jugadores de los 90 y los 2000, los hinchas que siempre creyeron y los que se burlabna, los que se subieron al carro y los que siempre estuvieron ahí, dirigentes, periodistas y hasta políticos. Todas y todos. Hubiera sido lindo coger la pelota y patear como cualquier jueves en el entrenamiento. Pero era un mundial, treinta y seis años después del último gol peruano. Y mucho tiempo para pensar. Desde que le hicieron la falta hasta que el árbitro cobró el penal, previa consulta con el famoso VAR (*video assistant referee). Tanto tiempo para patear es igual a demasiado tiempo para pensar en lo importante que era ese penal, no para él, no para hoy, para la historia del fútbol peruano. Y esa, es demasiada presión para cualquiera.

Por eso no vale culpar a Christian. Duele, pero así es el fútbol. Otra frase de Peredo: solo fallan penales los que se atreven a patear. Y Cueva se atrevió siempre. Le pateó a Argentina y a Venezuela en eliminatorias. Y se atrevió siempre, con o sin penal. Jugó, dribleó, inventó, durante todo el proceso, y el sábado también. Al final del primer tiempo, Christian estaba desconsolado, pero sus compañeros fueron a buscarlo para hacer lo que la mayoría de hinchas (los incondicionales de verdad) queríamos hacer, abrazarlo y decirle que todo estaba bien, que ya pasó, y que quedaban 45 minutos para seguir luchando. Y que vas a levantarte y darnos otra alegría. Eso lo agrego yo, pero no descarto que alguien más se lo haya hecho saber. Porque alegrías nos han dado muchas, todos ellos y a todos nosotros.

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(fuente: Deprotes RPC)

Y en el segundo tiempo, Perú volvió a presionar, a insistir, a intentar. Y volvió a deslumbrar. Pero no fue suficiente. A veces, el fútbol es así. No siempre te devuelve todo lo que das. No cuando tú quieres, en todo caso. Porque dicen los que saben que el fútbol siempre da revanchas, y que siempre pone las cosas en su sitio. Hoy no fue, pero será, seguramente pronto, ojalá que el jueves. Pero de que será, será. Porque lo dejaron todo y demostramos que podemos lograr cosas grandes. Porque el mundo se convenció de que si había un equipo que merecía ganar, era Perú. Ya no somos los campeones mundiales no oficiales, pero pareciera que hubiera un título moral que nos pertenece.

A mí no me importa haber perdido. Claro que quería ganar, claro que me dolió, claro que lloré cuando sonó el pitazo final. Pero esperamos treinta y seis años y por fin estamos de vuelta. Y lo hicimos bien. Nos subimos a un avión de lujo donde solo viajan los mejores, y no nos vamos a bajar en mucho tiempo. Ya no. Ahora sabemos que podemos jugarle de igual a igual a cualquiera, que podemos competir en el escenario más grande de todos. Y aunque nos hayamos quedado sin nada el sábado, todavía faltan dos finales más. Y que no le quede ninguna duda al mundo de que las vamos a pelear a muerte, dejando todo en la cancha, como lo hicimos tantas veces en eliminatorias, como lo demostramos el sábado contra Dinamarca. No hemos esperado tanto tiempo para regresarnos tan pronto.

El jueves estaremos ahí una vez más. Pero ya la ansiedad habrá pasado. La mochila se quedó en Saransk y nunca más la volveremos a cargar. Contra Francia hay que jugar con corazón e inteligencia. A la peruana. Hay que ganar, pero, sobre todo, hay que jugar. Y hay que seguir creyendo. Porque si algo nos han demostrado estos jugadores es que saben de remontadas imposibles. Cuando todo parecía perdido, lograron la clasificación, y estoy seguro de que esta vez no será la excepción. Así que a seguir apoyando, todos juntos, como llegamos hasta aquí. México ya demostró que no hay imposibles, que este juego no es para los que no creen en hazañas improbables. Si no tienes confianza, está bien. Treinta y seis años de decepciones no se borran así nomás. Pero no te preocupes, los demás seguiremos ahí, apoyando, empujando, creyendo y soñando. Y al final llegará la recompensa, como llegó en noviembre. Y una vez más tomaremos las calles para celebrar. Nos vemos ahí. Bienvenidos todos y todas.

 

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#Rusia2018: El análisis – Grupo D

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Grupo D

(fuente: Google)

 

Este es un grupo muy importante porque es el que va a responder una de las preguntas que más hinchas del fútbol se deben estar haciendo: ¿será este el mundial de Lionel Messi? Argentina no debería tener problemas en superar este grupo, pero su rendimiento en cada partido nos dará una idea de hasta dónde puede llegar.

Otro atractivo del grupo será el debut de Islandia en copas del mundo. Los vikingos vienen de sorprender en la última Eurocopa, torneo al que también clasificaron por primera vez, y esperan seguir haciendo historia. Por su parte, los croatas esperan poder emular su actuación de hace 20 años cuando pudieron subirse al podio francés, y los nigerianos sueñan con llegar a cuartos de final por primera vez en su historia.

Veamos lo que cada selección tiene para ofrecer.

 

ARGENTINA

*Ansaldi quedó descartado por lesión y su lugar será ocupado por Enzo Pérez

Aceptémoslo, Argentina siempre será candidata. Con mayor razón si en sus filas está un tal Lionel Messi. No importa si hasta la última fecha de las eliminatorias no sabían si iban a clasificar o no. Tampoco que hayam cambiado tres veces de entrenador durante el proceso. Ni siquiera que hayan perdido 6-1 con España o que, hasta antes de partir a Rusia, nadie sabía a ciencia cierta cuál podría ser el equipo de Sampaoli para afrontar el mundial. Las lesiones de Ansaldi y Romero, y las dudas del estado físico de Biglia y Banega tampoco cuentan. Argentina siempre será candidata. sobre todo, si le preguntas a hinchas argentinos.

Pero, ¿qué argumentos tiene la albiceleste para soñar con el título en Rusia? ¿Basta con Messi para ilusionarse? Argentina cuenta con jugadores de primerísimo nivel. Pero eso no es novedad. Los tuvo en el ’94 cuando se despidieron en octavos. Y con mayor razón en el 2002, cuando ni siquiera pasaron la fase de grupos. Y Messi y esta generación van por su tercer intento. Entonces, ¿qué ha cambiado?

En primer lugar, que ahora tienen a Jorge Sampaoli, para bien o para mal. El “hombrecito” viene de ser campeón de América con Chile y de una temporada regular con el Sevilla de España. El ex DT del Sport Boys se caracteriza por un juego ofensivo y presión alta, y por utilizar un sistema 3-4-3. Lo hizo en el Boys y lo hizo en Chile. Pero no pudo replicarlo en la Argentina. Ya sea porque no encontró a los jugadores indicados para su estilo de juego, o porque los que encontró no se sentían cómodos con dicho esquema, lo cierto es que desde que llegó se dedicó a probar diversos sistemas: 3-3-4-1, 4-3-3, 4-4-2 y 4-2-3-1, con lo que dejaba la sensación de no tener una idea clara de cómo y a qué quería jugar. Lo que parece definitivo es haber desistido de la idea de jugar con línea de 3 en defensa y haber aceptado también el doble pivote (o doble cinco como lo llaman nuestros vecinos). Con Sampaoli como técnico, Argentina acumula cuatro triunfos, tres empates y dos derrotas dolorosas (2-4 contra Nigeria y 6-1 con España).

En segundo lugar, que los jugadores de la “promoción” de Messi y compañía saben que esta es su última oportunidad para alzar la copa al final del torneo. Tal vez por edad aún puedan llegar a jugar una copa más, pero la hinchada argentina no les va a perdonar un fracaso más. El susto de casi quedar afuera en eliminatorias tiene que haber sido un sacudón muy fuerte para la mayoría de estos jugadores y sus ganas de conseguir el objetivo y pasar a la historia deben ser muy grandes. No es que antes no lo hayan querido ni buscado, pero es una motivación adicional saber que es ahora o nunca.

Por último, saben que el grupo que les ha tocado, si bien no es fácil, es accesible. Y una vez superada la fase de grupos, a equipos como Argentina siempre hay que ponerle algunas fichitas, con mayor razón si tienen a un Lio Messi inspirado. Si no, recordemos el mundial pasado, donde sufrió más de la cuenta en fase de grupos, pero luego pudo llegar hasta la final.

Posible alineación (¿4-3-3?):

Alineación Argentina

Todo parece indicar que el once de Sampaoli, al menos para el debut, será este. Willy Caballero ocupará el lugar dejado por el lesionado Sergio Romero. Marcos Rojo, quien no ha tenido muchos minutos en el Manchester, y era una incógnita si Sampaoli lo prefería de lateral, finalmente sería el central que acompañe a Otamendi, dejando relegado a Fazio. Si hay dos fijos en Argentina -a parte de Messi- son Nico Otamendi y Tagliafico de lateral.

Probó varias veces con la dupla Salvio-Meza por derecha, y parece que finalmente se convenció de que el “Toto” sea su lateral derecho, pese a que no es su posición natural. Parece ya decidido que Mascherano y Biglia harán el clásico doble cinco, aunque a última hora podría decidirse por Banega. Di Maria hará por izquierda lo mismo que Meza por derecha, para permitir que Messi juegue más cerca del “Kun” Agüero, quien sería el hombre más ofensivo.

Variantes tiene muchas, dependiendo de si quiere jugar con 4-3-3, 4-2-3-1, 4-4-2 o volver al 3-4-3. Puede, por ejemplo, entrar Paulo Dybala a acompañar a Agüero, o reemplazar a este con el “Pipita” Higuaín, tirarlo a Di María por derecha y a Messi por izquierda y poner a un hombre con más juego en el medio campo, Enzo Pérez o Ever Banega, tal vez. Puede entrar el mismo Pérez a jugar al lado de Biglia y evitar así que Messi tenga que recogerse unos metros para comenzar los ataques. Puede también incluir a Mercado, más acostumbrado a la función de lateral, y mandar más adelante a Salvio. También podría ingresar Lo Celso para darle otras variantes en medio campo, o intentar con Messi y Dybala detrás del punta, ya sea poniendo a Higuaín o manteniendo a Agüero.

Tiene muchas opciones, y el problema es justamente que no parece tener claro aún cuál es la mejor. Su segundo dolor de cabeza será la defensa, con jugadores que no atraviesan un buen nivel, o que están siendo improvisados en roles nuevos para ellos, el único realmente confiable parece ser Nicolás Otamendi. En ese sentido, la seguridad que pueda ofrecer Willy Caballero -o quien Sampaoli decida finalmente que vaya al arco- será fundamental.

Jugador clave:

Lionel Messi. ¿Hacía falta precisarlo? Lio quiere sacarse el clavo y si no es en Rusia es probable que nunca pase. No sé qué pasará con el resto de jugadores ni con Argentina en el mundial, pero si de algo estoy seguro es que, una vez más, veremos a Messi ponerse el equipo al hombro y hacer todo lo posible por cumplir el sueño.

Jugador a tener en cuenta:

Maximiliano Meza. El volante de Independiente puede jugar por ambas bandas o como medio ofensivo. Es, al menos en la era Sampaoli, quien mejor parece entenderse con Messi y acomodarse a su juego. Destacó incluso en los peores momentos, como la paliza en Madrid. Tiene mucha calidad y mucha versatilidad. Dicen los medios argentinos que se ha adaptado bien al grupo y que ha sorprendido a todos. Es uno de los llamados a ser figura.

Posible revelación:

Giovani Lo Celso. El zurdo ex jugador de Rosario Central es un media punta reconvertido en volante central para adaptarse a las exigencias del fútbol europeo actual, donde el “10” clásico está casi extinto. Pero eso le vino de maravillas, porque la selección albiceleste necesitaba un jugador con su talento en esa posición. Como buen 10, tiene un toque fino y mucha noción para el juego ofensivo. Al lado de Mascherano y/o Biglia, le ofrece una opción a Sampaoli para genera fútbol desde la primera línea y no obligar a sus atacantes a retroceder demasiado. Lo Celso ya juega en el PSG, por lo que nuevo, nuevo, no es para el mundo sel fútbol, pero este será su primer desafío con la selección, y podría ser el definitivo.

La ausencia:

Mauro Icardi. Con entrenador nuevo, la urgencia de resultados, y un técnico que estaba probando y experimentando siempre, parecía que las chances del goleador del Inter habían mejorado notablemente con respecto a procesos anteriores. Pero una vez más, quedó fuera. Sampaoli prefirió a Paulo Dybala, de irregular paso por la albiceleste, pero de gran presente en la Juventus.

 

ISLANDIA

En su primera participación en una Copa del Mundo, Islandia quiere continuar haciendo historia, como ya lo hizo en eliminatoria y en la última Eurocopa, donde alcanzó los cuartos de final.

Los vikingos llegan a Rusia después de superar con relativa tranquilidad su grupo en las eliminatorias europeas, donde, curiosamente, ya superaron a su rival mundialista, Croacia. Islandia se clasificó primera con siete triunfos en diez partidos, incluyendo uno contra los croatas.

El plantel dirigido por Heimir Hallgrímsson no tiene grandes figuras mundiales, pero ha demostrado ser un equipo aguerrido, ordenado y con un ataque incisivo por las bandas. Es un equipo difícil de superar, especialmente por el juego aéreo, pero carece de contundencia en ataque.

Posible Alineación (4-4-2):

Alineación Islandia

A veces, el 4-4-2 que suele emplear Islandia, se convierte en un 4-4-1-1, en el que Gylfi Sigurðsson se convierte en media punta detrás de Finnbogason, y Bjarnason tomando su lugar en la primera línea de volantes, pasando Sigurðarson a jugar abierto por la derecha. En cualquiera de los dos esquemas, la proyección de volantes exteriores y laterales es fundamental en su generación de juego, buscando ya sea el centro a Finnbogason, o la segunda jugada con Sigurðsson. Aron Gunnarsson suele meterse entre los centrales a la hora de defender.

Jugador clave:

Gylfi Sigurðsson. El jugador del Everton inglés es el principal encargado de generar fútbol ofensivo en Islandia. Puede jugar como extremo izquierdo, como media punta o como volante ofensivo, y ofrece muchas variables de juego para el resto de sus compañeros. Ha marcado 18 goles en 55 partidos con su selección. Viene de una para de dos meses por lesión, pero parece que llegará al 100% al partido contra Argentina.

Jugador a tener en cuenta:

Aron Gunnarson. Por las características del grupo que le ha tocado, y por el propio estilo de juego de Islandia, será un equipo que tendrá que defenderse con solidez para poder soñar con la hazaña. En ese sentido, lo que pueda ofrecer el volante del Cardiff va a ser importante para cumplir los objetivos. Es un medio campista con mucha marca y  muy solidario, pues suele retroceder para dar una mano a los centrales en la marca.

Posible revelación:

Albert Gudmunsson. El delantero del PSV Endhoven de apenas 20 años, es una de las más interesantes promesas del fútbol islandés. Tendrá que aprovechar los minutos que le toque jugar para demostrar de qué tanta utilidad puede serle a su selección en el futuro y por qué no, en este torneo.

La ausencia:

Viðar Örn Kjartansson. El delantero del Maccabi Tel Aviv de 27 años ha participado en 18 partidos con su selección y estuvo en la lista preliminar, pero no consiguió un sitio en la lista final. Es uno de los 91 jugadores que aparecen en el álbum Panini pero que no irán a Rusia.

 

CROACIA

Veinte años después de su debut mundialista y de su mejor participación de la historia (tercer lugar en Francia ’98), los croatas sueñan con volver a acercarse a la gloria.

Sus mejores argumentos tienen nombre propio: Luka Modrić, Ivan Rakitić, Ivan Perisić, y otros jugadores que llegan en un buen nivel. Desde que Zlatko Dalić asumió la dirección técnica de Croacia, en reemplazo de Ante Čačić -quien dejó el cargo tras no poder asegurar la clasificación directa y tener que conformarse con el repechaje europeo-, los croatas han sumado siete triunfos, cinco derrotas y dos empates.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Croacia

Croacia juega con un 4-3-3 bien marcado, con un doble pivot generalmente compuesto por Ivan Rakitić y Marcelo Brozović (pero que podría incluir a Mateo Kovacić o a Milan Badelji). Luka Modrić es el encargado de generar fútbol y aprovechar su precisión para buscar a Mandžukić y Perisić, quienes pese a ser extremos suelen correrse mucho para el centro. Especialmente el hombre de la Juventus puede jugar como segundo delantero, mientras que Perisić se puede convertir en un volante ofensivo más.

Jugador clave:

Luka Modrić. El astro del Real Madrid es el jugador llamado a ser el principal protagonista de Croacia en este mundial. Cuenta con buenos apoyos en el medio campo, pero sin duda, lo que pueda hacer -o dejar de hacer- Modrić marcará el camino de Croacia en el torneo. Tiene más libertad para asumir la conducción que en el Real Madrid -aquí es un volante ofensivo neto- pero a veces le cuesta por la falta de costumbre. De todas maneras, tiene la capacidad para inclinar cualquier partido a favor de los suyos con una genialidad individual o un balón parado.

Jugador a tener en cuenta:

Mario Mandžukić. El delantero de la Juventus de Italia llega en un buen momento y ofrece muchas variantes ofensivas para su equipo. Puede jugar por bandas, de segundo delantero o de “9” clásico. Incluso puede jugar de medio ofensivo si fuera necesario. Tiene técnica, potencia y capacidad goleadora. Si está en buen nivel, Croacia puede soñar con cosas importantes.

Posible revelación:

Tin Jedvaj. Con apenas 22 años, el defensor del Bayern Leverkusen no cuenta con el bagaje y experiencia de sus compañeros de saga, por lo que probablemente no sea la primera opción de su técnico. Pero Jedvaj es un jugador con mucho talento, criterio y capacidad técnica, y sobre todo, mucho potencial para seguir creciendo. Puede jugar de defensor central o de lateral derecho. Vamos a ver si puede tener minutos suficientes para demostrar todo su talento.

La ausencia:

Alen Halilović. Considerado una de las grandes promesas del fútbol croata y mundial, tanto que llegó a ser comprado muy joven por el Barcelona. Puede jugar como extremo derecho o como volante ofensivo. Algunas lesiones no lo dejaron progresar como se esperaba, pero el hoy jugador de Las Palmas está intentando recuperar su mejor nivel. Lamentablemente para él, no ha sido suficiente para que Dalić lo tome en cuenta en la lista final. La buena noticia es que, con 21 años, todavía tiene espacio para seguir creciendo y muchos torneos internacionales por delante.

Otra promesa croata que no pudo entrar en la lista final es Filip Krovinović, jugador del Benfica de Portugal con un gran futuro por delante, pero cuyo presente no le alcanzó para estar en un mundial. Puede jugar de medio ofensivo o mixto. Tiene 21 años también.

 

NIGERIA

Las águilas verdes llegan a Rusia con la intención de superar por primera vez en su historia los octavos de final. Vienen de superar con relativa facilidad un grupo en eliminatorias africanas que pintaba durísimo, dejando atrás a Zambia, Camerún y Argelia. Solo perdieron un partido y ganaron cuatro de seis. Llega con algunos jugadores más que interesantes como Victor Moses, Kelechi Iheanacho u Onyinye Ndidi.

En un grupo duro e impredecible, los nigerianos saben que sus posibilidades de avanzar son reales, y dependerá especialmente de sus partidos contra los europeos. Un triunfo contra Islandia y un empate contra Croacia podrían ser suficientes.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Nigeria

El equipo de Gernot Rohr suele jugar con un 4-3-3, pero ha probado otras formaciones en los amistosos recientes, 3-5-2, 4-4-1-1 y 4-2-3-1, dependiendo de la calidad del rival. Cuenta con un medio campo sólido, con Ndidi, Onazi y Jon Obi Mikel, tres jugadores que suelen pasar mucho al ataque o lanzar pases largos a sus atacantes. Juega mucho por las bandas, especialmente por el lado de Moses y los laterales suben constantemente.

Jugador clave:

Victor Moses. Es uno de los jugadores más experimentados de esta nueva generación nigeriana. El hombre del Chelsea de Inglaterra puede jugar como volante por derecha o como extremo en ambas bandas. Ha marcado 10 goles en 33 presentaciones con su selección, y es un jugador con técnica, potencia y velocidad. Muchas de las posibilidades ofensivas de Nigeria van a pasar por sus pies.

Jugador a tener en cuenta:

Onyinye Ndidi. El jugador del Leicester ha sido una de las apariciones más interesantes de Nigeria. Es hábil, tiene marca, potencia y mucha técnica. Él y sus compañeros en la volante nigeriana serán los encargados de darle equilibrio al equipo y de iniciar las jugadas de ataque. Este puede ser el torneo en el que empiece a convertirse en la principal figura de su país.

Posible revelación:

Kelechi Iheanacho. El joven delantero recientemente fichado por el Leicester, ha marcado 8 goles en apenas 14 partidos con su selección. Es un delantero hábil, rápido y con mucha potencia, muy técnico y con buen olfato goleador. Si Nigeria va a avanzar en el grupo, necesita que Kelechi esté en un buen momento y, sobre todo, que la meta.

La ausencia:

Vincent Enyeama. El experimentado arquero del Lille francés no ha sido considerado por Rohr para disputar su cuarto mundial. Otro que se pierde de estar en Rusia es el volante izquierdo del Anderlecht belga, Henry Oyenkuru, quien debido a una lesión en la rodilla estuvo de para mucho tiempo y no alcanzó a ocupar un lugar en la lista final. Pero, con apenas 20 años, y un gran futuro por delante, es muy probable que Oyenkuru esté disputando torneos importantes con su selección muy pronto.

 

RESUMEN DEL GRUPO:

El favorito: CROACIA 

Posible Segundo: ARGENTINA

Las claves del grupo: Este es uno de los grupos más parejos. Cualquiera puede ganarle a cualquiera. La principal diferencia la hace Lionel Messi.

Partidos decisivos: Todos los partidos son claves, especialmente los tres de Croacia y Nigeria, quienes no solo son los candidatos para ser segundos del grupo, sino los que tienen mayores posibilidades de arruinarle la fiesta a Argentina.

 

#Rusia2018: El análisis – Grupo C

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Grupo C

(fuente: Google)

Cómo no emocionarse si, después de 36 años, por fin podemos escribir un post analizando el grupo de Perú en un mundial. Este probablemente sea el grupo del que ya sabemos todo, del que hemos leído, escuchado, conversado y comentado más veces desde que en noviembre supimos quiénes serían nuestros rivales.

Y no hay duda de que nos ha tocado un grupo muy duro, pero la fe y las esperanzas se mantienen intactas, debido principalmente a la confianza y tranquilidad que ha ido ganando la selección peruana con el transcurso de los partidos.

Pasemos, entonces, a conocer un poco mejor a nuestros rivales.

FRANCIA

Los dirigidos por Didier Deschamps llegan con el cartel de amplios favoritos para quedarse con el primer lugar del grupo, y para muchos, es candidato también a quedarse con el título. Y basta con repasar la lista de 23 convocados -y la lista de los que se quedaron afura- para entender por qué.

Se trata de un equipo con muchas variantes y un poder ofensivo envidiables. Estamos posiblemente ante una de las mejores generaciones de la ya de por sí rica historia futbolística de Francia.

Les Bleus llegan al mundial de Rusia tras superar un grupo difícil, dejando afuera a Holanda y mandando a Suecia a repechaje. Solo perdieron un partido en el proceso y ganaron siete de diez. Curiosamente, pese a su conocida vocación ofensiva, solo marcaron dieciocho goles, detrás de los 26 tantos suecos y los 21 holandeses. Sin embargo, sería absurdo subestimar la contundencia y, sobre todo, las muchas variables en ataque que poseen los franceses.

El equipo de Deschamps ataca hasta con siete jugadores, con dos laterales que pasan mucho al ataque y mediocampistas con mucha potencia, técnica y claridad de cara al gol. Sus tres delanteros pueden jugar en cualquier posición de ataque, y de hecho, suelen alternarse los roles entre partido y partido y dentro del mismo encuentro, según sea necesario. Tiene jugadores como alternar todas las variantes ofensivas posibles: contragolpes, posesión, juego por las bandas, ataques rápidos. Su punto más flaco es el sistema defensivo, pues siendo un equipo que ataca tanto, muchas veces queda descompensado. Equipos que hagan rápido la transición de defensa al ataque lo pueden complicar.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Francia

Es difícil predecir cómo va a jugar Francia, tanto en sistema como en el once titular. Deschamps ha optado muchas veces por el 4-2-3-1, que se convierte fácilmente en un 4-3-3, sobre todo contra rivales en teoría más débiles. La diferencia entre una formación y otra, por lo general, tiene que ver por dónde decide el entrenador colocar a Griezmann, quien puede jugar de punta con Dembelé como mediocampista por derecha, o como extremo derecho, con Giroud en punta. Pero el hombre del Atleti puede jugar también de media punta. En ese caso, Matuidi y Kanté forman la primera línea de volantes y Pogba aparece abierto por derecha. También hay que tener en cuenta que el otro extremo, Mbappé Lotti, puede jugar también en varias posiciones.

Lo que sí parece fijo es que los laterales serán Mendy y Sidibé, y que a la hora de atacar, pasarán constantemente, permitiendo que los delanteros por fuera se corran más al centro y jueguen más cerca del punta. Pogba y Matuidi son volantes que también juegan muy cerca del área, completando así los siete jugadores ofensivos del conjunto de Deschamps. Si atacas con siete, es muy probable que en algún momento tengas que defender con tres. Es ahí donde los rivales pueden sacar provecho. En el caso de Perú, los pelotazos de Yotún o Trauco hacia Guerrero o Farfán, y los contragolpes rápidos con Flores, Cueva y Carrillo (recuerden los goles de Jefferson a Nueva Zelanda y de Flores a Croacia, por ejemplo), pueden ser las armas más importantes. Pero para todo eso, lo primero y más importante es poder aguantar la arremetida francesa. Y mucho cuidado con las contras rápidas y letales, especialidad de la casa francesa.

Jugador clave:

Antoine Griezmann. El delantero del Atlético de Madrid no solo atraviesa un gran momento individual, su polifuncionalidad es clave para el sistema de Deschamps. Puede jugar de centro delantero, de media punta, o de extremo por derecha e izquierda. Y no es solo lo que Griezmann puede aportar en cada uno de esos roles, sino también las posibilidades que le abre a sus compañeros cuando ocupa cada una de esas situaciones y obliga al resto a rotar. Todas las variantes ofensivas que ofrece Francia -de las que ya hemos hablado-, son posibles en gran medida gracias al aporte de este jugador.

Jugador a tener en cuenta:

Kylian Mbappé Lotti. Desde su explosiva aparición en el AS Mónaco, Mbappé ha despertado el interés de todo el mundo futbolístico, y la ilusión del pueblo francés de repetir la hazaña de 1998. Ahora en el PSG, el extremo se ha consolidado como una de las más importantes figuras del fútbol mundial, y llega al torneo de Rusia en un gran momento. Si quiere dar el salto y convertirse en estrella, este es el lugar y el momento. Tiene compañeros que pueden potenciar mucho su juego, y viceversa. Si Francia triunfa, casi seguro que Mbappé tendrá buena parte del mérito.

Posible Revelación:

Nabil Fekir. La de Fekir es una de las apariciones más interesantes dentro de esta nueva generación de jugadores que entusiasman a la hinchada francesa. El jugador del Olympique de Lyon le ofrece a Deschamps una posibilidad de recambio en todo sentido, ya que es otro jugador que responde muy bien en diferentes posiciones y que se acomoda siempre al juego de sus compañeros de turno. Es un gran asistidor y genera muchas situaciones. Este puede ser su momento de despegue definitivo. Casi seguro que no seguirá en Lyonn la próxima temporada.

La ausencia:

Podríamos hacer un post exclusivamente para hablar de este tema. El universo de jugadores de primer nivel de Francia es tan grande que se ha dado el lujo de dejar fuera a muchos jugadores que bien podrían ser titulares en casi cualquier otra selección. Entre los más destacados tenemos a Karim Benzema (Real Madrid), Alexandre Lacazette (Arsenal), Anthony Martial (Manchester United), Kevin Gameiro (Atlético de Madrid), Lucas Digne (Barcelona), Adrien Rabiot (PSG), Wissam Ben Yedder (Sevilla), Moussa Sissoko (Tottenham), Layvin Kurzawa (PSG), Americ Laporte (Manchester City), y Laurent Koscielny (Arsenal), quien es el único de esta lista que se pierde el mundial por lesión.

 

AUSTRALIA

Para muchos, la selección de Australia es la que menos posibilidades de clasificar tenga, pero no por eso debe subestimarse su capacidad y la posibilidad de que, por lo menos, le arruine la fiesta a alguien. Jugarán su cuarto mundial consecutivo y buscarán igualar -y por qué no, superar- lo conseguido en Sudáfrica 2010, donde alcanzaron los octavos de final y fueron eliminados por un polémico penal ante Italia.

Llegan a Rusia después de una tercera ronda complicada en las eliminatorias asiáticas, donde fueron superados por Japón y Arabia Saudita, lo que los obligó a jugar un repechaje frente a Siria, para después jugar un nueva etapa de repesca intercontinental frente a Honduras, el cual superaron sin muchas complicaciones.

Es un plantel que mezcla experiencia con renovación. Cuenta con cinco jugadores que ya saben lo que es participar en una Copa del Mundo, entre los que destacan Tim Cahill, con ocho partidos en tres mundiales; y Mile Jedinak, con cuatro partidos en dos torneos. A esto le suman un técnico con mucha experiencia también, Bert Van Marwijk, quien llevó a Holanda a la final del mundial del 2010 y que, curiosamente, entrenó a Arabia Saudita en las eliminatorias que lo enfrentaron a Australia. Sin embargo, los Socceroos apenas han jugado cuatro partidos con su nuevo técnico, debido a que llegó recién en enero de este año para reemplazar a Ange Postecoglu, quien, pese a haber conseguido dos veces la clasificación al mundial y el título de la copa asiática del 2015, decidió renunciar a la selección oceánica apenas dos semanas después de haber asegurado su boleto a Rusia. De la mano de Van Marwijk, los australianos dos triunfos, un empate y una derrota, todos en partidos amistosos.

Posible alineación (4-2-3-1):

Alineación Australia

Los socceroos presentan un equipo tácticamente muy organizado y con mucha potencia física. Juegan con un 4-2-3-1- que se convierte en un 4-5-1 cuando toca defender (o contra rivales superiores). Su transición al ataque suele ser rápida, buscando pases largos desde la primera línea de volantes hacia los extremos, y con los laterales jugando cerca de la volante. Es difícil determinar quién puede garantizar la cuota goleadora. Pese a sus 38 años, Tim Cahill viene de marcar 11 goles en eliminatorias asiáticas. El aporte de los volantes y extremos, especialmente, Rogic, será fundamental en ese sentido.

Jugador clave:

Mile Jedinak. El volante del Aston Villa inglés es el capitán y uno de los jugadores más talentosos de Australia. Puede jugar de volante mixto o por derecha. Maneja bien las pelotas paradas. Con 18 goles en 75 partidos con su selección, este es el momento para consolidarse como uno de los jugadores más importantes de la historia del fútbol de su país.

Jugadores a tener en cuenta:

Mathew Ryan. El ex arquero del Valencia de España ya tiene experiencia atajando en mundiales, luego de su participación en 2014. Él mismo reconoce llegar más maduro a esta cita y, por su posición, puede convertirse en un jugador clave para las aspiraciones de un equipo que parte como el menos favorito del grupo. Otro jugador a tener en cuenta es Tim Cahill. Siempre hay que prestar atención a jugadores con la trayectoria del histórico jugador australiano. Ha hecho casi la mitad de los goles de su selección en los mundiales (5 de 11) y, de hacer un gol, se unirá a un selecto grupo de jugadores que han anotado en cuatro mundiales distintos (Junto a Pelé, Seeler, Klose y Cristiano Ronaldo), y superaría a Pelé como el jugador de mayor edad en convertir un gol en un mundial.

Posible Revelación:

Tom Rogic. El jugador del Celtic de Escocia es una de las principales cartas ofensivas para el esquema de Van Marwijk y lo que pueda generar será importante para un equipo que no es tan contundente.

La ausencia:

James Troisi. El atacante del Melbourne Victory es uno de los jugadores más experimentados 37 presencias internacionales. Se daba por descontada su presencia en un equipo que necesita gol. Estuvo en la lista preliminar, y jugó en el amistoso contra Colombia, pero no alcanzó a conseguir un lugar en la lista final. Otro caso similar es el del delantero del Maccabi Haifa de Israel, Nikita Rukavytsya, quien tampoco alcanzó a estar en la lista final.

 

PERÚ

36 años. Toda una generación que ha esperado, literalmente, toda su vida para poder ver a su selección en el mundial. Y por fin el día ha llegado. El equipo de Ricardo Gareca no solo consiguió la tan ansiada clasificación, sino que ha demostrado un crecimiento sostenido que invita a ilusionarse con lo que pueda alcanzar Perú en la copa rusa.

Argumentos sobran. Gareca priorizó un colectivo por encima de las individualidades, recurrió a jóvenes con mucho talento y los convenció de que podían romper con un largo pasado de frustraciones y fracasos. Y que el momento era ahora. Y sus jugadores se llenaron de confianza y respondieron en la cancha. Hoy Perú cuenta con un plantel comprometido, con identidad de juego y variantes ofensivas, y -lo más sorprendente repasando la historia reciente- con mucha solidez defensiva.

La clasificación se habrá conseguido sobre la hora -de hecho, Perú fue la última de las 32 selecciones en asegurar su pasaje a Rusia-, pero a estas alturas nadie puede discutir que no sea merecida (aun con puntos en mesa de por medio). Pero la selección peruana ha continuado evolucionando y sorprendiendo a muchos, gracias a sus buenas actuaciones en la última etapa de las eliminatorias y en los amistosos post clasificación. Llega al mundial con una racha de quince partidos sin perder (no pierde desde noviembre del 2016), y siendo el campeón del mundo no oficial (título que ha defendido exitosamente 10 veces).

Si Perú mantiene el nivel mostrado en los últimos meses, y algunos de sus jugadores claves terminan de explotar en este torneo (y tienen todo para hacerlo justo ahora), que nadie se sorprenda si la blanquirroja termina superando el grupo y continua avanzando en el torneo.

La solidez defensiva la ha encontrado a partir de una dupla de centrales que se entiende y complementa a la perfección Ramos ha crecido mucho de la mano de Gareca, y “el mudo” Rodríguez continúa demostrando que, de no haber sido por sus constantes lesiones- tenía todas las condiciones para ser un crack. Un gran aporte del “Tigre” es la dupla suplente, Araujo y Santamaria, quienes se transforman cuando se ponen la camiseta nacional y han mostrado un altísimo nivel. Ellos, junto con Aldo Corzo, encarnan mucho de lo que se ha significado este proceso para algunos jugadores peruanos, a quienes pocos tenían en consideración y que hoy nadie discute su presencia en la selección. Los laterales también han crecido bastante y hacen pensar que aún no terminan de alcanzar todo su potencial. Especialmente, entusiasma lo que pueda hacer Advíncula por la banda derecha. Aunque los pelotazos largos de Trauco también son claves para el funcionamiento de Perú.

El medio campo de Perú es la clave del éxito en eliminatorias y la principal arma para el mundial. Tapia y Yotún atraviesan un gran momento, y al igual que los defensores, se entienden y complementan muy bien. Tienen marca y salida segura, Renato con pases cortos, y Yoshimar con pelotazos largos. Por su parte, Cueva, Flores y Carrillo han sido los encargados de devolverle a Perú su identidad futbolística: el toque corto pero productivo, las paredes, las jugadas rápidas y las proyecciones. De nuevo, el gol de Flores a Croacia es el mejor ejemplo.

Arriba, Paolo Guerrero, Jefferson Farán y Raúl Ruidiaz son tres delanteros muy diferentes entre ellos, pero confiables. Cada uno aporta algo distinto (y algo más) al juego de Perú y potencian el juego de sus compañeros, especialmente a los extremos de diversas maneras. A Paolo le favorece el pelotazo largo, desde la posición de Yotún o Trauco, aguantar la pelota y buscar descargar con Carrillo o Flores o la pared con Cueva. A Jefferson le sirve más recogerse unos metros e hilvanar la jugada en pared con los tres volantes. Raúl es un hombre más de área, con mucho olfato goleador.

Muy importantes para el ataque peruano son también las proyecciones de Carrillo, las apariciones de Flores y Cueva cerca del área y la presencia ofensiva de Renato Tapia. También la subida de los laterales, especialmente la de Advíncula. Yoshi tiene que animarse a patear más, pero su pase gol es fundamental. En el juego aéreo ofensivo, Ramos, Paolo y Renato Tapia son las principales cartas.

Posible alineación (4-2-3-1):

La alineación de Perú sale casi de memoria. Pero en los últimos días han surgido dudas positivas, debido a las diferentes variables con las que cuenta Gareca. Perú puede jugar con Renato Tapia y Yoshi Yotún en la primera línea, pero ahí podría jugar también el “Oreja” Flores en lugar de Yotún. Los extremos deberían ser Flores por izquierda y Carrillo por derecha, pero también pueden jugar al revés. Cueva debería ir al medio, pero no desconoce jugar por cualquiera de las dos bandas (especialmente la derecha). Jefferson con Gareca es delantero central, pero sabemos que puede jugar por bandas o de media punta (mandando a Cueva a algún costado). La duda es si Paolo está listo para ser el “9” titular luego de tantos meses de suspensión. De no ser así, el punta debería ser Farfán. Si Paolo está bien, juega. Conociendo a Gareca, lo más probable es que mande al equipo que consiguió la clasificación (con Paolo o Jefferson como único tema pendiente), que es el siguiente:

Alineación Perú

Jugador Clave:

Renato Tapia. El jugador del Feyenoord es el llamado a ser la gran figura de Perú. Con apenas 22 años, Renato es ya un jugador consolidado. Puede jugar de volante defensivo o mixto, o de defensor central. Es habilidoso, tiene marca y pase seguro. Cuando pisa el área lleva peligro. Cuando se mete entre los centrales es un aporte invaluable en defensa. En el juego aéreo es uno de los mejores del equipo. Es un jugador completo y maduro que solo necesita demostrar que ya está para jugar en la élite mundial. Y que mejor que hacerlo en el torneo más importante de todos. Lo más probable es que, después del mundial, deje a Holanda y pase a un club más importante. Ya hay muchos ojeadores pendientes de él.

Jugador a tener en cuenta:

Edison Flores. En mi humilde opinión, si hay un jugador indiscutible en la selección peruana, ese es el “oreja” Flores. El jugador del Aalborg B. K. de Dinamarca representa todo lo que ahora queremos en un jugador de selección: humildad, compromiso, profesionalismo, calidad técnica y gol. Tiene nueve goles con la blanquirroja y ha sido determinante en muchos partidos de Perú durante las eliminatorias. Es otro jugador que tiene que cambiar de equipo y de liga después del mundial. Si Flores quiere, este puede ser el gran momento que cambie su carrera para siempre.

Posible Revelación:

Luis Advíncula. Lucho es un crack. Otro que representa lo que ha significado este proceso para algunos jugadores. Consciente de sus limitaciones, se concentró en mejorarlas cada día y hoy es uno de los jugadores que más ha crecido. Su velocidad va a ser fundamental en un grupo con equipos rápidos que van a requerir laterales que suban con velocidad y que puedan volver con la misma rapidez a la hora de defender. Las proyecciones de Luis por derecha y su sociedad con Carrillo han sido importantes para Perú e invitan a ilusionarse. Otro que podría dar el gran salto luego de Rusia.

La ausencia:

Yo sé que acá va a haber molestias. No se puede tocar el tema sin provocar reacciones furibundas de uno y otro lado. Pero en mi humilde opinión, la gran ausencia de Perú es Claudio Pizarro. El goleador extranjero histórico de la Bundesliga merecía coronar su extraordinaria carrera jugando una Copa del Mundo, y creo que todavía tenía opciones que ofrecerle al comando técnico cuando lo requiriera. Me parece que el hincha peruano ha sido injusto con Claudio, a quien le cargaron todas las frustraciones que 36 años sin mundial han generado. Ojalá que terminado este proceso, se pueda reconocer el aporte del ex capitán sin apasionamientos exagerados a favor, pero tampoco en contra.

Otras ausencias importantes son Cristian Benavente, quien es uno de los jugadores con mejor rendimiento a nivel de club en la última temporada. “El Chaval” es joven y tiene mucho futuro con la blanquirroja aún, pero no queda claro que más debió hacer para convencer a Gareca. El Profe prefirió mantener al grupo final y eso se respeta. Caso similar es el de Alexander Callens. El jugador del New York City ha sido varias veces reconocido como uno de los mejores de su equipo, pero nunca estuvo en la consideración de “el Tigre”. Finalmente, Carlos Zambrano, defensa central que poco a poco fue perdiendo sus chances en la selección, debido a su carácter impetuoso que lo lleva muchas veces a actuar con imprudencia. Pudo ser un gran defensor, pero hoy no tiene lugar en el equipo.

 

DINAMARCA

El primer rival de Perú jugará su quinto mundial con la ilusión de superar lo hecho hace 20 años, cuando alcanzaron los cuartos de final en suelo francés. Su principal argumento para soñar con esa hazaña se llama Cristian Eriksen, el talentoso volante del Tottenham de Inglaterra, que ya llevas 21 goles en 77 partidos con su selección, incluyendo once en las últimas eliminatorias europeas.

Pero esa no será su única arma. Tiene un ataque con mucha potencia, especialmente por bandas, donde cuenta con dos extremos más que interesantes, Yussuf Poulsen por derecha, y Pione Sisto por izquierda. El punta debería ser Nicolai Jorgensen, a quien Renato Tapia conoce bien, pues juegan juntos en el Feyenoord holandés.

Los daneses llegan a Rusia luego de terminar segundos en su grupo en eliminatorias, por detrás de Polonia, habiendo conseguido seis triunfos en diez partidos y solo dos derrotas, y pudiendo marcar veinte tantos y conceder ocho. En el repechaje europeo no tuvieron mayores inconvenientes en superar a Irlanda con un 0-0 de visita y un contundente 5-1 en casa.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Dinamarca

Aunque en algunas ocasiones han alineado con un esquema 3-4-2-1, los dirigidos por Age Hareide suelen formar con un 4-3-3, que puede convertirse en un 4-5-1 o 4-4-1-1 contra rivales más fuertes. La dupla Delaney-Kvist es la encargada de comerse el medio campo, dándole más libertad a Eriksen para jugar cerca de los hombres de ataque. Cuando se repliegan, Poulsen y Sisto retroceden para formar una línea de cuatro en la volante, dejando suelto a Eriksen y con Jorgensen siempre como la referencia en ataque.

A veces, al momento de atacar, Poulsen se sitúa como un segundo delantero al lado de Jorgensen, y Sisto se corre hacia el medio para jugar al lado de Eriksen. Cuando eso sucede, la proyección de los laterales es muy importante para el sistema danés. Si no juega Poulsen, puede ser Cornelius el que cumpla las mismas funciones. El reemplazante de Eriksen en algunos amistosos ha sido Krohn-Deli, aunque no aporta lo mismo que la figura principal del equipo.

Otras variantes interesantes durante el amistoso estuvieron en la línea defensiva, ya que tanto Christensen como Dalsgaard pueden jugar de defensores centrales o de laterales, y en algunos partidos han jugado invirtiendo sus roles. Otra opción es el ingreso de Bjelland como defensor central. En ese caso, casi siempre el lateral es Christensen y el relegado Dalsgaard.

Jugador clave:

Christian Eriksen. El volante del Tottenham es un jugador muy talentoso y con una capacidad para generar situaciones de gol propias o de sus compañeros única. Es posiblemente, el mejor jugador danés en los últimos 20 años. Ha despertado el interés de los principales clubes de Europa, y con 25 años, tiene todavía mucho potencial para seguir creciendo. Es la gran carta de Dinamarca para este mundial, y en general, uno de los jugadores que hay que seguir con atención.

Jugador a tener en cuenta:

Yussuf Poulsen. Mucho de lo bueno que pueda ofrecer Dinamarca en ataque dependerá de lo que haga el jugador del RB Leipzig por la banda derecha, especialmente si Eriksen no juega o es absorbido por la presión del rival. Es rápido y habilidoso. Es una de las figuras de su club y de la selección, y con 24 años, llega en un buen momento para demostrar su potencial y convertirse en figura.

Posible Revelación:

Pione Sisto. Viene de hacer una buena temporada con el Celta de Vigo, y al igual que Poulsen, es uno de los llamados a ser figura en su selección. Los daneses se entusiasma con lo que pueda hacer por la banda izquierda, y también como volante cuando se junta con Eriksen. Es habilidoso y genera situaciones de gol importantes.

Otro jugador muy interesante a tener en cuenta es Kasper Dolberg, el delantero del Ajax de Holanda, quien es una de las grandes promesas del fútbol danés, pese a que no tuvo una temporada muy productiva debido a una lesión. Podría ser un as bajo la manga para los de Hareide

La ausencia:

Daniel Wass. Viene de hacer buenas temporadas en el Celta de Vigo y suena como refuerzo del Valencia. Puede jugar de volante mixto o por derecha, de delantero y hasta de lateral derecho. Sin embargo, esa polifuncionalidad no fue suficiente para que Hareide lo incluya en la lista final.

 

RESUMEN DEL GRUPO:

El favorito: FRANCIA

Posible Segundo: PERÚ

Las claves del grupo: Es un grupo muy parejo donde cualquier cosa podría pasar. Los partidos de Francia van a ser importantes, porque el equipo que logre arrebatarle puntos a los galos estará mejor posicionado que el resto. De igual manera, es una incógnita lo que pueda llegar a hacer Australia. Probablemente no le alcance para clasificar, pero si tiene la capacidad de aguarle la fiesta a cualquiera de sus rivales.

Partidos decisivos: Casi seguro que el Perú-Dinamarca define quién será el acompañante de Francia. Pero ojo, que cualquier equipo tiene armas como para dañar a cualquier otro por lo que, me parece, todos los partidos serán claves en este grupo.

#Rusia2018: El análisis – Grupo B

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Grupo B

(fuente: Google)

Un grupo donde se enfrenten el actual campeón de Europa y uno de los favoritos al título, siempre será interesante. Con mayor razón si entre las figuras se encuentra un tal Cristiano Ronaldo. Pero en los últimos días, la atención mundial ha estado puesta en este grupo debido a todo el escándalo generado alrededor del ahora ex técnico de la selección española, Julen Lopetegui.

Se habla de un daño a la imagen del equipo español, de una ruptura en el plantel, de una distracción innecesaria para los jugadores y hasta de un complot portugués para dañar a su rival (el representante de Lopetegui es nada menos que Jorge Mendes, el mismo que maneja también la carrera de Cristiano Ronaldo).

Con todo esto, más los ingredientes netamente futbolísticos, este será un grupo que promete dejar mucho para hablar y, sobre todo, momentos de buen fútbol. Veamos a continuación cada uno de los equipos.

 

PORTUGAL

Cristiano Ronaldo. Punto. Cualquier equipo que tenga a un jugador como CR7 puede soñar con, por lo menos, unos cuartos de final. Portugal además viene de ser campeón de Europa y ha logrado encontrar un grupo de jugadores que puedan acompañar a Cristiano como el crack del Real Madrid merece, solucionando así el que parecía ser el mayor problema de los lusos en las dos últimas ediciones. Con un plantel más a la altura de su capitán, Portugal podría convertirse en un serio protagonista de esta copa.

De la mano de Fernando Santos, los portugueses se han consolidado como un equipo sólido, que solo perdió un partido -de visita contra Suiza- en las eliminatorias. Desde el 2016, solo perdieron 5 de 37 partidos (6 contando la derrota por penales contra Chile en Copa Confederaciones). A la contundencia habitual de Cristiano Ronaldo -15 goles en eliminatorias, incluyendo 2 hat-tricks, y 81 goles en 149 partidos con su selección-, se suma también la cuota goleadora de André Silva, quien marcó 9 tantos en el proceso de clasificación.

Portugal cuenta con jugadores muy jóvenes y muy interesantes, con la técnica característica de grandes nombres portugueses y la rapidez propia del fútbol moderno. Candidato dentro del grupo, seguro que es, y no solo por la poca jerarquía de los rivales no europeos. Pero habrá que esperar al debut mundialista para tener una idea de qué tan lejos puede llegar. Los portugueses se mantienen cautos sobre sus posibilidades. Pero creo que tienen más razones para ilusionarse que en torneos anteriores.

Posible alineación (4-4-2 clásico):

Alineación Portugal

Portugal es un equipo que presiona constantemente y bien arriba, y juega mucho por las bandas, tanto con sus extremos, como con sus laterales que se suman mucho al ataque. Cristiano Ronaldo puede cubrir todo el frente del ataque, según lo necesite su equipo y lo que proponga el rival para tratar de frenarlo, por lo que no es raro que se recoja unos metros, que intercambie roles con Joao Mario o, incluso, que termine jugando como “9” neto, sumando un hombre más al medio campo. Si los rivales logran neutralizar al astro del Real Madrid, aún tendrían que preocuparse por el buen juego de los volantes, las proyecciones de Bernardo y Joao Mario, y el olfato goleador de André Silva.

Jugador clave:

Cristiano Ronaldo. ¿Les suena conocido? No sé qué podría agregar que no se haya dicho ya sobre este fenómeno del fútbol. Para Cristiano, probablemente se trate de la última oportunidad para cumplir el sueño de levantar la copa. Lo la tendrá fácil, pero si hay alguna posibilidad de que suceda, sabe que depende en gran parte de lo que pueda hacer él. Y eso será no solo una gran motivación, pero también puede resultar en una presión muy grande. Habrá que ver qué pesa más. Yo creo que vamos a ver lo mejor de Ronaldo en este mundial. Lo que no sé es si alcanzará para la gloria lusa.

Jugador a tener en cuenta:

Bernardo Silva. Después de su gran temporada con el Manchester City del “Pep” Guardiola, la expectativa sobre lo que pueda hacer el extremo derecho en este mundial es muy grande. Si logra hacer una buena sociedad con Cristiano y con Joao Mario, pueden llegar momentos muy felices para Portugal. Sus desbordes y centros también serán claves, teniendo dos buenos cabeceadores como André Silva y el propio CR7

Posible Revelación:

Gonçalo Guedes. El extremo izquierdo siempre ha sido visto como una de las grandes promesas del fútbol portugués, y en esta temporada con el Valencia de España, por fin parece estar consolidando todo su potencial. Es una importante pieza de recambio, sobre todo, si Santos necesita darle más libertad a Joao Mario. Llega en un buen momento, y si hay un lugar y un momento para convertirse en figura mundial, es en un mundial y con un equipo con aspiraciones grandes.

La ausencia:

André Gomes. El ex mediocampista del Valencia no ha podido repetir en el Barcelona sus buenas actuaciones con el conjunte “che”, por lo que, para muchos, no ha sido ninguna sorpresa que Fernando Santos haya decidido excluirlo de la lista final. Sin embargo, ha sido titular en gran parte de las eliminatorias, y si bien no pasa por un buen momento, sigue siendo considerado como un jugador con mucho futuro. Otro caso similar es el de Nani -curiosamente, otro jugador del Valencia- quien ha estado a préstamo en la Lazio sin mucha trascendencia. Danilo Pereira, en cambio, si es una baja sensible. El polifuncional jugador del Porto sufrió una lesión en el talón de Aquiles que le impidió llegar a Rusia.

 

ESPAÑA

En la previa, España partía como candidato, no solo a pasar de fase, sino a pelear por el título. Eso hasta hace un par de días, cuando el escándalo Lopetegui estalló. El anuncio de que el seleccionador español sería el nuevo entrenador del Real Madrid una vez terminada la Copa del Mundo, cayó de sorpresa para todos, y no fue bien visto por la Real Federación Española, quienes, al enterarse, habían pedido que se mantenga en reserva para evitar distracciones innecesarias. Que se hiciera pública la noticia, cayó muy mal justamente por eso. La Federación no perdonó la forma en la que se manejó todo el asunto y decidió despedir a Lopetegui ¡a dos días del debut! Su reemplazante será el ex jugador Fernando Hierro, ex jugador del Real Madrid (que no salió muy bien de la Casa Blanca), quien venía desempeñando el cargo de director deportivo de la selección española, una suerte de Juan Carlos Oblitas, haciendo el paralelo con Perú.

Es difícil predecir lo que podría pasar a partir de ahora y, sobre todo, cómo va a afectar toda esta situación al interior del plantel. Por lo pronto, se sabe que un grupo de jugadores respaldó a Lopetegui frente a la Federación, pero que no todos se sumaron a esta iniciativa, por lo que en España ya se habla de un plantel divido o resquebrajado. Y a esto se le suman las suspicacias que apuntan al primer rival de turno, la Portugal de Ronaldo, debido a que, como mencionamos más arriba, tanto el ex estratega español como el astro portugués comparten el mismo representante. Jorge Mendes es un personaje muy conocido en el fútbol y se sabe de sus fuertes influencias en muchas decisiones dirigenciales y de transferencias. Pero, ¿podría tener tanto poder como para armar un plan que termine en la salida de un técnico a puertas del mundial y facilitar así el camino de su principal cliente?

Pero centrándonos en lo meramente futbolístico, la situación no ha cambiado mucho. España tiene argumentos suficientes para seguir siendo considerada entre las favoritas. La racha de 20 partidos sin perder con la que llegan a Rusia así lo respalda. Y nadie puede cuestionar la calidad y el profesionalismo de los jugadores que conforman su plantilla. Si no pasa nada raro, España y Portugal deberían superar este grupo sin problemas. Lo que pase a partir de ahí, ya es otro cantar, pero de que tienen las armas para seguir avanzando, no hay duda alguna.

 

Posible alineación (4-3-3 / 4-2-3-1):

Alineación España

España suele jugar con un sistema 4-2-3-1, con Sergio Busquets y Andrés Iniesta en la primera línea de volantes, y Thiago Alcantara e Isco abiertos por las bandas. Pero puede convertirse en un 4-3-3, con Thiago e Iniesta al lado de Busquets y el “chino” Silva abierto por derecha. De esta manera, alterna sus dos principales características de juego: el toque corto en posesión ofensiva, y las proyecciones por las bandas. En este segundo caso, es común que Isco o Silva se tiren un poco más al medio para permitir que los laterales ocupen posiciones defensivas, principalmente Jordi Alba por la izquierda.

El delantero titular, en principio, debería ser Diego Costa, pero no hay que descartar a Iago Aspas, de gran presente en el Celta de Vigo, ni tampoco a Rodrigo Moreno, de tremenda campaña con el Valencia. Ambos jugadores, además, pueden jugar por las bandas si España lo llegara a necesitar.

Jugador clave:

Andrés Iniesta. No hay duda, Andrés es el crack, no por gusto lo llaman “el cerebro”. Es el que inicia las mejores jugadas del equipo, el que siempre sabe qué hacer con la pelota, y el imagina los espacios y las jugadas antes que los demás. Posiblemente sea su último mundial, y su último gran torneo ahora que dejó Barcelona, pero si está inspirado -como suele estar- tendremos algunos momentos mágicos, y las esperanzas de España se mantendrán intactas.

Jugador a tener en cuenta:

Jordi Alba. El laterla izquierdo del Barcelona es muy importante en defensa, pero sobre todo en el esquema ofensivo de su club y de su selección. Al no contra con extremos naturales en la alineación titular, las proyecciones de Jordi serán claves para generar amplitud. Además, sus centros precisos pueden serle de mucha utilidad a un goleador con las características de Costa (y también de Rodrigo).

Posible Revelación:

Iago Aspas. No será un chiquillo, pero es una cara bastante nueva a nivel de selección. A sus 31 años, el delantero del Celta llega en un gran momento y genera ilusión lo que pueda generar, tanto en el centro del ataque, como por las bandas. El otro delantero con el que cuenta Hierro, Rodrigo, también atraviesa una etapa futbolísticamente feliz, tras haber anotado 19 goles en el Valencia, y haber contribuido a que el club regrese a la Champions League. Ambos delanteros tienen el potencial suficiente como para convertirse en figuras en este mundial.

La ausencia:

Alvaro Morata. El delantero del Chelsea es uno de los referentes de la nueva generación de estrellas españolas. Sus 13 goles en 23 presentaciones con la camiseta nacional lo respaldan. Sin embargo, para Lopetegui, sus 15 goles con el equipo inglés esta temporada no fueron suficientes para ser incluido en la lista. Y aquí renace la polémica, porque Rodrigo también es un jugador representado por Jorge Mendes.

 

MARRUECOS

Otra selección que regresa a las copas del Mundo tras una larga ausencia (20 años), los dirigidos por Hervé Renard esperan dar la sorpresa en este complicado grupo. Vienen de superar su grupo en las eliminatorias sin haber recibido un solo gol, dejando fuera a la siempre complicada Costa de Marfil.

Marruecos cuenta con una generación de jugadores con mucha técnica y ha conseguido una solidez como equipo que le ha traído buenos resultados a nivel continental. La pregunta es si es suficiente para dar el golpe a nivel global. Saben que para ello es indispensable ganar el partido debut contra Irán, para luego soñar con robarle un punto a alguna de las dos potencias europeas (o a ambas). Suena complicado, pero si hay un momento para lograr repetir la hazaña de 1986 (fue la primera selección africana en avanzar de fase), es con esta generación.

Posible Alineación (4-3-3):

Alineación Marruecos

Marruecos forma un 4-3-3, con un volante central que se convierte en ofensivo a la hora de atacar. De igual manera, Boussoufa se convierte en una especie de extremo izquierdo, permitiendo que Belhanda juegue más cerca del punta. El volante del Wolverhampton, Romain Saiss juega en su selección como defensa central, al lado del capitán Medhi Benatia, con la intención de tener un jugador con buen pie para iniciar la salida desde el fondo con pases largos hacia los extremos. Ziyech es el encargado de generar las mejores opciones de ataque por ambas bandas.

Jugador clave:

Mehdi Benatia. El defensor de la Juventus es el hombre de mayor jerarquía en la selección marroquí. Y decir “defensor de la Juventus” dice mucho de sus cualidades y todo lo que puede aportar en la última línea de “los leones”. Es un defensor seguro, rápido y con buen juego aéreo. En un equipo que probablemente apueste por resistir y contragolpear, los centrales van a ser determinantes. El liderazgo del capitán también va a ser clave para las aspiraciones de Marruecos.

Jugador a tener en cuenta:

Achraf Hakimi. Es un lateral derecho rápido y con mucha técnica. No por gusto pertenece a las filas del Real Madrid, y suena como refuerzo de varios clubes importantes de Europa. Este es el momento de su consolidación, y de conseguirlo, puede llegar a ser fundamental en los resultados que consiga su selección

Posible Revelación:

Amine Harit. Mucho ojo con este jugador del Shcalke 04, que jugó en selecciones de menores de Francia. Es otro jugador con mucha técnica, rápido y habilidoso. Cumplirá 21 años durante el torneo, y es considerado una de las mayores promesas de su país. Puede jugar como volante o como extremo por ambas bandas. Dependerá de cómo le vaya a su selección para ver si puede tener minutos suficientes para mostrar todo su potencial.

La ausencia:

Zouhair Feddal. El defensor del Real Betis Balompié sufrió una lesión al tendón de Aquiles en febrero y quedó descartado para el torneo. Pero tal vez la mayor ausencia será la del talentoso volante del Southampton, Sofiane Boufal, quien se perdió las últimas fechas de la Premier League, en castigo por una discusión con el entrenador del conjunto inglés, lo que probablemente le costó quedar afuera de la lista final de Renard.

 

IRÁN

Es, probablemente, la selección menos favorita del grupo, y una de las más débiles del torneo, pero los persas son también un enigma. Cuentan con un técnico con experiencia mundialista, el portugués Carlos Queiroz, quien dirigió a los lusos en su aventura sudafricana del 2010, donde alcanzó los octavos de final.

Pasó sin mayores problemas las dos rondas finales de la clasificación asiática, en las que no perdió ningún partido, pese a competir con rivales difíciles, como Corea del Sur y la sorprendente Siria. Su goleador, Sardar Azmoun, anotó 11 goles durante las eliminatorias.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Irán

Los equipos de Queiroz suelen ser ordenados y defensivamente sólidos, y buscar salidas rápidas por las bandas, por lo que no debe sorprender que Irán intente jugar igual. El 4-3-3 inicial se convierte en 4-5-1 (o 4-1-4-1) cuando tiene que defender.

Jugador clave:

Alireza Jahanbakhsh. El jugador del AZ Alkmaar de Holanda, es probablemente el más talentoso de los persas. Maneja ambos perfiles y juega de extremo en cualquiera de las dos bandas. Es la principal carta para la generación de posibilidades ofensivas para su equipo. El goleador Azmoun depende mucho de lo que pueda hacer este jugador

Jugador a tener en cuenta:

Sardar Azmoun. Juega en el Rubin Kazan ruso, por lo que conoce bien el clima, ambiente y estadios de Rusia. Fue el goleador de Irán en eliminatorias y ha marcado 23 goles en 31 partidos con su selección. Sin embargo, su presente en el equipo ruso no es precisamente el mejor, pues solo convirtió cinco goles en 28 participaciones.

Posible Revelación:

Rouzbeh Cheshmi. En un grupo tan complicado, Irán va a tener que defender mucho y bien. Cheshmi es un defensor talentoso que puede aprovechar esta situación para brillar en el escenario más grande del fútbol.

 

 

RESUMEN DEL GRUPO:

El favorito: PORTUGAL

Posible Segundo: ESPAÑA

Las claves del grupo: A priori, este es un grupo “resuelto”. Portugal y España no deberían tener problemas en avanzar. El partido entre ellos podría definir quién va primero y quién segundo. Sin embargo, la inestabilidad generada alrededor de la concentración española, puede ser un factor que le termine jugando en contra. En ese caso, Marruecos es el equipo llamado a dar el batacazo, pero Irán es una selección de la que no sabemos mucho y podría terminar siendo una sorpresa

Partidos decisivos: El debut contra Portugal nos dará una idea de cómo está emocionalmente la selección española. Los partidos de los europeos contra Irán y Marruecos son clave, si no se complican, y cumplen con la lógica, pasan sin problemas.

 

#Rusia2018: El análisis – Grupo A

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Este jueves 14 de junio a las 10 am (hora peruana) inicia un nuevo capítulo en la historia del fútbol, el mundial de Rusia 2018. Y, como buenos futbogeeks que somos, no podíamos quedarnos sin comentar todo lo que podamos sobre esta fiesta deportiva.

Empezamos con el análisis grupo por grupo para poder tener la información necesaria para la parte más divertida de los mundiales: las predicciones y las pollas/apuestas. Así que, sin más preámbulos, acá está el análisis del grupo encargado de inaugurar el torneo, el del anfitrión Rusia.

Grupo A

(fuente: Google)

RUSIA

El grupo A lo encabeza la selección local, Rusia, un equipo que no parece haber despertado mucho interés entre sus aficionados, debido principalmente a los malos resultados obtenidos en amistosos, y en los últimos torneos en los que participó, incluida la última edición de la Copa Confederaciones, donde, también como local, quedó eliminado en primera ronda sumando apenas un triunfo sobre Nueva Zelanda.

De hecho, los rusos no consiguen pasar de primera ronda de ningún torneo importante desde la Euro del 2008, cuando, de la mano de Arshavin y Pavliuchenko, alcanzaron las semifinales y fueron derrotados por el futuro campeón, España. Solo cuatro jugadores (incluidos dos arqueros) sobreviven de aquel equipo.

El equipo

Los dirigidos por Stanislav Cherchesov juegan por lo general con un 3-5-2 (o 3-5-1-1) al momento de atacar, que se convierte en un 5-3-1-1 a la hora de defender. Dependen mucho de lo que puedan crear Dzagoev y Golovin por el medio, y cuando eso no resulta, apelan a las proyecciones de Samedov y Zhirkov para buscar centros que Smolov pueda cambiar por gol.

Posible alineación:

Alineación Rusia

Jugador clave:

Igor Akinfeev. Cuando un equipo no es lo suficientemente sólido necesita tener un arquero confiable. Y el experimentado jugador del CSKA lo es. Si Rusia sobrevive a la fase de grupos, casi con seguridad que Akinfeev tendrá gran parte del mérito.

Jugador a tener en cuenta:

Alan Dzagoev. Otro hombre del CSKA, es el encargado de ordenar el ataque y generar la mejor cuota de fútbol. Cuando él desaparece o es absorvido por la marca, el equipo lo siente.

Posible Revelación:

Esta está difícil. Pero si no aparece Dzagoev, la responsabilidad mayor en la generación de fútbol debería recaer en Aleksandr Golovin o en Aleksei Miranchuk, por lo que es una buena oportunidad para que cualquiera de los dos demuestre de lo que es capaz.

La ausencia:

Alexandr Kokorin. El delantero del Zenit era una de las principales cartas ofensivas de Cherchesov. Lamentablemente, una lesión en la rodilla impedirá que pueda participar de la copa.

Lo positivo para Rusia es que le ha tocado, a priori, el grupo más accesible. Sin embargo, el pobre nivel mostrado en sus últimos partidos hace pensar que cualquiera de los otros tres equipos están en condiciones de aguarles la fiesta.

ARABIA SAUDITA

El equipo de Pizzi, por ejemplo. Nadie imagina a una Arabia Saudita siendo protagonista del mundial, pero tiene los suficientes argumentos como, por lo menos, arruinar las aspiraciones de los anfitriones. “Los hijos del desierto” se clasificaron segundos en un grupo difícil, detrás de Japón y mandando a Australia a repechaje. Vuelven a un mundial después de 12 años.

Es un equipo rápido, que ha adquirido orden de la mano de Pizzi, y que intenta jugar con pases precisos. Y, si bien, es la principal candidata a quedar última en su grupo, no va a ser un rival fácil de vencer ni para Rusia, ni para Egipto. La experiencia y calidad uruguaya probablemente sí sean suficientes para que los charrúas superen este escollo sin problemas.

Es un equipo que aguanta bien la presión del rival y que suele salir con pelotazos largos para sus delanteros que son rapiditos. Esto podría ser un factor clave, dado que es muy posible que sus tres rivales del grupo salgan a proponer y atacar en sus respectivos partidos contra los arabes. Su fuerte en ofensiva está por la banda izquierda, con un lateral que pasa mucho al ataque, y que hace buena dupla con el extremo por esa punta, Salem Al-Dawsari.

Posible alineación (4-3-3):

Alineación Arabia Saudita

Jugador clave:

Salem Al-Dawsari. Como mencionamos arriba, el extremo izquierdo es la principal carta ofensiva del equipo de Pizzi. Puede jugar también como extremo derecho y tiene una buena sintonía tanto con los otros dos delanteros, como con el lateral por su banda, Yasser Al-Shahrani.

Jugador a tener en cuenta:

Mohammed Al-Sahlawi. Es el goleador de Arabia con 28 goles en 36 partidos. Su puntería será clave si su equipo quiere dar la sorpresa en el grupo.

Posible Revelación:

Hemos hablado de lo importante que es para los saudíes la sociedad entre Al-Dawsari y Yasser Al-Shahrani, por lo que el lateral izquierdo puede convertirse en pieza clave para los de Pizzi. Si ese tándem no funciona, la responsabilidad caerá en la otra banda, donde Yahya Al-Shehri tendrá que demostrar su valía.

EGIPTO

28 años de ausencia pueden generar expectativa y entusiasmo desbordados. Si no lo sabremos nosotros. Pero los egipcios tienen motivos suficientes para emocionarse con su regreso a las copas del mundo. Tienen una generación de jugadores interesante y un técnico muy inteligente como Héctor Cúper. El ex DT del Valencia subcampeón de Champions tiene una oportunidad inigualable de hacer historia y volver a colocarse en las primeras planas del mundo futbolístico. Y cuenta, además, con un arma no secreta, pero sí poderosa: Mohamed Salah, el delantero del Liverpool, cuyo presente futbolístico da para ilusionar, no solo a sus compatriotas, sino a todos los amantes del buen fútbol.

Solo por Salah ya podríamos jugarle unas fichitas a “los faraones”, pero cuenta con otros jugadores con buen juego, y el orden táctico característico de los equipos de Cúper. Si todo sale bien, no debería tener problemas en superar la fase de grupos. Como segundo, claro, porque es un equipo de Cúper, después de todo (tenía que decirlo).

El portero titular debería ser Essam El Hadary, quien con 44 años, 10 meses y 25 días (si juega en el partido debut de su selección), podría convertirse en el jugador de mayor edad en disputar un encuentro mundialista. El récord actualmente es del colombiano Faryd Mondragón, también arquero, quien disputó entró al campo de juego con 43 años y 3 días.

Posible alineación (4-2-3-1):

Alineación Egipto

Jugador clave:

Mohamed Salah. ¿Había alguna duda? El extremo derecho ha tenido una temporada fantástica en el Liverpool, y para muchos -me incluyo- ha sido el jugador de mejor rendimiento individual. No es solamente la figura del equipo, sino también su goleador, con cinco goles en las eliminatorias asiáticas -incluyendo el de la clasificación- y 35 en total en 58 partidos internacionales. Un jugador como Mo es suficiente para que cualquier equipo pueda tener una destacada actuación. Solo necesita recuperarse bien de la lesión sufrida en Champions League y posiblemente estemos ante uno de los jugadores de los que hablaremos cuando termine la competencia. Probablemente se pierda el partido del debut, pero contra Uruguay, es uno que los egipcios pueden darse el lujo de perder.

Jugador a tener en cuenta:

Mohamed Elneny. El hombre del Arsenal es uno de los pilares del sistema de Cúper, y es, junto a Tarek Hamed, quien da equilibrio al mediocampo egipcio. Elneny, además, aporta mucho en ofensiva, siendo muy a menudo el iniciador de los ataques.

Posible Revelación:

Ramadan Sobhi. El extremo izquierdo del Stoke City tiene la enorme tarea de tratar de emular lo que haga Salah por la otra banda. Con apenas 21 años, este torneo puede ser un punto de quiebre en su carrera y su performance puede resultar muy valiosa para su selección.

La ausencia:

Ahmed Hassan “Kouka”. El hombre del Sporting Braga de Portugal es un delantero habilidoso que se recoge unos metros para permitir el juego ofensivo de los extremos. Su inexplicable ausencia de la lista final de Cúper significa que Marwan Mohsen será el único centrodelantero del equipo.

URUGUAY

Si hay una certeza absoluta en este grupo es que Uruguay es el favorito. Los dirigidos por el maestro Tabárez, no solo son los únicos campeones mundiales del grupo, también tienen jugadores de primera clase que le han sumado mucha técnica a la ya conocida “garra charrúa”.

Sus jugadores tienen mucho tiempo jugando juntos bajo las órdenes del mismo comando técnico, lo que les da una ventaja adicional frente a los demás equipos de su grupo, y de la mayoría de las selecciones en el torneo. Es un equipo sólido, que defiende bien y ataca mejor.

Se caracteriza por el juego largo, desde los centrales o los volantes de primera línea, especialmente Matías Vecino, hacia Cavani o Suárez. Las apariciones de Betancur y Rodríguez (o Sánchez) por las bandas son claves para la segunda jugada.

Si no pasa nada raro, no debería tener problemas en superar el grupo y en quedarse con el primer lugar. Pero esto es fútbol, y casos se han dado.

Posible alineación (4-4-2):

Alineación Uruguay

Jugador clave:

Luis Suárez. Difícil quedarse con uno solo. Diego Godín y Edinson Cavani siempre han sido jugadores claves para el equipo charrúa. Lo mismo podríamos decir de Jiménez y del “cebolla” Rodríguez. Pero la calidad y la potencia goleadora de Suárez pueden ser el arma que Uruguay necesite en partidos cerrados. Además, Luisito querrá cobrarse su revancha luego de la suspensión en el mundial pasado por morder a Chiellini.

Jugador a tener en cuenta:

Rodrigo Betancur. El jugador de la Juventus de Italia va a ser una carta importante no solo para generar ataques, sino para jalar marca y liberar espacios para Cavani y Suárez.

Posible Revelación:

Lucas Torreira. El volante de 22 años ha tenido una buena temporada en la Sampdoria de Italia, y, pese a no ser titular, su capacidad para generar jugadas de ataque puede terminar siendo determinante en el esquema del “maestro”.

La ausencia:

Federico Valverde. El joven jugador del Deportivo La Coruña es una de las grandes promesas del fútbol uruguayo. El maestro Tabárez se decidió por la experiencia de Urretaviscaya en su lugar.

RESUMEN DEL GRUPO:

El favorito: URUGUAY

Posible Segundo: EGIPTO

La clave del grupo: La localía de RUSIA puede ser determinante, pero no solo de manera positiva. Si bien el apoyo del público puede empujar a su equipo a la hazaña, también hay que estar alertas a las decisiones arbitrales, por mucho que tengamos VAR. No vaya a ser que Putin haga de las suyas

Partidos decisivos: El Rusia vs. Egipto es, a priori, el partido que podría definir quién acompañe a Uruguay. Pero mucho ojo con lo que pase entre rusos y saudíes y si alguien puede robarle puntos a la celeste.

Es solo fútbol, señores

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Estamos a pocas horas de empezar una vez más esa fiesta futbolística que se repite cada cuatro años y que mantiene al mundo deportivo paralizado, siguiendo a esos 32 equipos que sueñan con la gloria más grande que puede ofrecerles una pelota.

Y, conforme pasan los minutos, van aumentando las emociones, la ansiedad y los nervios empiezan a jugar su propio partido, el entusiasmo se desborda, y la ilusión se vuelve gigante. Porque no son solo los 23 jugadores de cada selección los que sueñan con la gloria. Detrás de ellos están los millones de personas a las que representan, que no jugarán, pero cuyas esperanzas se renuevan durante esos 90 minutos mágicos donde sus problemas se soslayan y nada más importa.

Porque esto será solo un juego pero no es cualquier juego. Es solo fútbol, pero nos hace reír, llorar, renegar, festejar y abrazarnos. Es solo fútbol pero nos ayuda a desfogarnos, a distraernos, a emocionarnos. Es solo un juego, pero nos hace sentir que por 90 minutos no hay nada más importante. Serán solo 22 tipos pateando una pelota, pero es mucho más.

Es el chico de seis años, con su pelota, en la puerta de su casa, jugando solo a patear penales; y son los otros chicos, que no conoce, pero que lo ven jugando y se acercan a él; y es esa amistad que formaron y que duró tanto tiempo, que 20 años después se siguen juntando para jugar una pichanga todos los sábados. Y es la niña que veía jugar a su hermano y sus amigos y corría detrás de la pelota aunque no le hicieran caso; la misma niña que se negó a jugar voley como el resto de sus amigas porque no era para ella, y convenció a sus padres de que el fútbol no es solo cosa de hombres.

Es solo fútbol, pero también es el sueño de muchos niños y niñas. Es solo fútbol pero detrás hay madres y padres que se sacrifican para que sus hijas e hijos puedan perseguir ese sueño. Es solo un juego, pero también es Edison Flores yendo de madrugada en bus desde Collique hasta Lurín para entrenar en Campo Mar. Solo un juego, sí, pero también es Carlos Bacca de niño trabajando de cobrador de bus para poder ayudar a su familia; o Jamie Vardy, el obrero de fábrica que se convirtió en campeón de la Premier League y hoy está en Rusia con su selección; O Gabriel Jesús, quien hace cuatro años pintaba murales durante el mundial de Brasil y hoy es la principal carta de gol de la Canarinha.

Será solo fútbol pero puede juntar alrededor de la misma pelota a chicos y chicas de las más distintas razas, creencias y condiciones sociales. Es solo un juego, pero para estos chicos puede significar dejar atrás la pobreza, las calles, los problemas y ayudar a su familia a salir adelante.

No puede ser solo un juego si 50 mil gargantas pueden soltar ese grito contenido durante 36 años y activar las alarmas antisísmicas. Tiene que ser algo más, si es capaz de hacer que los miles de peruanos repartidos por el mundo se junten en cada ciudad que visite la selección y los hagan sentir como si estuvieran en casa. Tiene que ser más que solo fútbol si casi 60 mil compatriotas están dispuestos a dejarlo todo para acompañar al equipo en su aventura rusa.

Es solo fútbol, pero es capaz de parar una guerra civil en Nigeria para que la gente pueda ver al Santos de Pelé. Es solo fútbol, pero logró que miles de sirios sobrevivientes de la guerra se olviden temporalmente de la tragedia frente a la ilusión de ver a su equipo tan cerca de llegar al mundial.

El fútbol podrá estar en la lista de lo menos importante, pero durante este mes no habrá nada que importe más. Porque ese sueño, esa ilusión, esa alegría, ese abrazo con tu padre, esa sonrisa de tu hija, esos gritos de gol, esa celebración en las calles, ese momento único e irrepetible de felicidad no se borra más. Y por 90 minutos, aunque solo sea de mentira, y pronto haya que volver a la realidad, nos merecemos sentir que todo está bien, y que lo demás es solo la vida sigue y nada más.

#DesignatedSurvivor: La secuela de 24 que necesitábamos

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fuente: abc

Cualquier fan respetable de las series de televisión –o quien se jacte de serlo– sabe quién es Jack Bauer: ese intrépido agente federal de la Agencia Anti-Terrorista (CTU, por sus siglas en inglés), interpretado por el genial Kiefer Sutherland, que entre 2001 y 2010 (más un pequeño revival en el 2014) nos hizo vivir de cerca las mayores conspiraciones políticas del mundo, mientras lo acompañábamos a resolver cada uno de los casos en menos de 24 horas. Todo un experto en poner su vida en riesgo con tal de salvar a su familia, a sus colegas, a su país y al mundo entero. El último gran héroe de acción.

(¡Spoilers a la vista!) Durante las ocho temporadas completas que duró la serie, vimos cómo Jack salvaba al senador Palmer (Dennis Haysbert), quien más tarde se convertiría en el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, de un complot para asesinarlo; cómo evitaba que una bomba nuclear estalle en Los Ángeles; cómo se infiltró en la mafia mexicana para evitar que un virus mortal sea esparcido; como, ya fuera de CTU, tenía que rescatar a su nuevo jefe, el Secretario de Defensa Heller (William Devane) y a su hija, su amada Audrey Raines (Kim Raver), secuestrados por un grupo terrorista, para luego volver a CTU y salvar nuevamente al país; cómo tiene que fingir su propia muerte y luego volver a aparecer cuando sus amigos empiezan a ser asesinados, para resolver una nueva conspiración; cómo es detenido por China y enviado a una prisión militar, pero tiene que volver para evitar una guerra mundial, mientras escapa de todos los que juraron vengarse de él; cómo tiene que trabajar con el FBI para descubrir a los traidores en la administración de la primera presidenta mujer, Allison Taylor (Cherry Jones), y evitar ataques biológicos; y, finalmente, cómo luego de volver a CTU para evitar un complot ruso más, termina –SPOILER- (EN SERIO, BIG SPOILER) siendo un fugitivo tanto para los rusos como para los estadounidenses.

Y en el camino, lo vimos perder absolutamente todo, su familia, sus amigos, su trabajo, su libertad, y todo por su inacabable vocación de servicio a su país. La consecuencia natural y justa sería que todo ese sacrificio y dedicación sea finalmente recompensado, que Jack limpie su nombre y que todo el mundo sepa cuántas veces el bueno de Bauer salvó al mundo de una desgracia. El verdadero destino para alguien como Jack Bauer tendría que ser la Casa Blanca. ¿Quién mejor para guiar un país que la persona que dedicó su vida entera a defenderlo? ¿Quién mejor para representar a un pueblo que la única persona que antepuso su amor al país por encima de su propia seguridad, su propio bienestar, su familia, su vida?

Bueno, guarden esa idea, porque este post no es sobre 24, es sobre Designated Survivor, la nueva joyita de ABC, distribuida internacionalmente por Netflix, con Kiefer Sutherland como protagonista, que se estrenó el 21 de setiembre en Estados Unidos y el 6 de noviembre por estos lares.

Empecemos por el nombre. En Estados Unidos, un sobreviviente designado es una persona, usualmente perteneciente al Gabinete (o alguien en la línea de sucesión presidencial), que, durante alguna actividad importante que requiera la presencia de toda la plana mayor del Estado, como una asunción de mando, por ejemplo, es mantenida en un lugar seguro y distante del evento para, en caso de una catástrofe, asegure la continuidad del gobierno.

Pues bien, al inicio de la serie nos encontramos con dicha catástrofe. Durante el Discurso del Estado de la Unión, una explosión en el Capitolio termina con la vida del presidente de Estados Unidos, con todo su Gabinete y con casi todo el Senado. Cada representante importante del gobierno, excepto el Secretario de Vivienda, Tom Kirkman (Sutherland), el sobreviviente designado, quien, desde el momento de la tragedia se convierte en el nuevo presidente de los Estados Unidos.

A partir de ahí, la serie se centra en las investigaciones sobre el atentado y en descubrir conspiraciones, mientras Kirkman tiene la difícil tarea de aprender a ser un buen presidente y reconstruir el gobierno (y la gobernabilidad) de su país. Todo a partir de ese momento se vuelve un hermoso revival de 24, mucho más cercano a los fans de Bauer de lo que debería ser una serie completamente independiente, y mucho menos forzada que la secuela del 2014, que ya ni siquiera tenía el formato de 24 horas y se sentía como una fórmula un poco gastada después de tantos años.

Porque seamos sinceros: a estas alturas es prácticamente imposible separar el rostro de Kiefer Sutherland del nombre Jack Bauer. Y si a eso le sumamos conspiraciones políticas, complots internacionales, ataques terroristas y un(a) agente del FBI testarudo(a) e inquebrantable, tenemos todos los ingredientes que hicieron de 24 la serie favorita de sus fans.

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fuente: mtv.com

Volvamos a la idea que dejamos pendiente. Jack Bauer presidente es el sueño de cualquiera que haya seguido la serie durante toda la década pasada. Y Designated… ofrece el escenario que habíamos estado esperando por seis años. Ver a Kiefer Sutherland en el sillón presidencial es como un premio, una recompensa por la paciencia y es inevitable sentir la continuidad entre una serie y otra.

Pero el presidente Kirkman no es el único personaje que nos remonta a la serie de Fox. La persistente agente del FBI, Hannah Wells (Maggie Q), es la sucesora perfecta de Bauer. Valiente, decidida y perseverante, no tiene ni un atisbo de duda al momento de poner en juego su carrera o arriesgar su vida en pos de la verdad, de lo que cree justo y de lo que su instinto entrenado le dice que es el camino correcto. No es una versión femenina de Bauer, es un personaje que brilla con luz propia, y que sostiene de manera perfecta las tramas sobre conspiraciones prácticamente ella sola.

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fuente: moviepilot.com

En una secuela verdadera de 24, la sucesora natural de Jack sería su fiel ayudante y amiga Chloe O’Brian (Mary Lynn Rajskub), quien a estas alturas habría aprendido todo lo que Bauer tenía para dejarle como legado. Vale decir: que nada es más importante que la verdad y la justicia y que cualquier medio está permitido para un objetivo mayor, como salvar el mundo, por ejemplo. Y en el camino, habría aprendido también un par de truquitos para obtener los resultados esperados.

Si no fuera O’Brian la elegida, necesitaríamos un personaje que encarnara las mismas características. Pues bien, la agente Wells es todo eso y más, con su propio sello y estilo, gracias a una notable Maggie Q, probablemente lo mejor de la serie. Y, por si no fuera suficiente, cuenta con el apoyo incondicional de Chuck Russink (Jack Epstein), un técnico del FBI, que ayuda a Wells con las pinchadas de teléfonos, hackeos de sistemas y otras cuestiones técnicas, o sea, la misma función que Chloe cumplía para asistir a Jack en sus misiones, incluso si eso implica salir temporalmente del “sistema” y lo legal.

Entonces, tenemos un presidente con el rostro de Bauer, una agente del FBI incansable en su persecusión de la verdad, y un asistente técnico que confía ciegamente en su compañera y su intuición. ¿Algo más? Podemos sumarle a Jason Atwood (Malik Yoba), subdirector del FBI y jefe de Hannah, quien recuerda a varios directores de CTU, desde Geroge Mason (Xander Berkeley), hasta Bill Buchanan (James Morrison), quienes primero se muestran incrédulos ante las teorías de Bauer (o de Wells), para luego convencerse firmemente de que es (Bauer o Wells) la única persona que puede resolver la conspiración, así no estén de acuerdo de sus métodos.

Por último, un detalle menor, pero que igual llama la atención, tenemos una Primera Dama, Alex Kirkman (Natascha McElhone), quien, no negarán, tiene un parecido físico con el gran amor de Jack, Audrey Raines.

Y un detalle adicional para los fans: la voz de Sutherland antes de cada capítulo diciendo “previously on Designated Survivor”. Si eso no es un guiño para los fans de Bauer, no sé qué es. Solo le faltaron los numeritos amarillos marcando la hora y el sonido clásico de los segundos pasando.

Pero insisto, este post es sobre Designated Survivor y no sobre 24. La serie es adictiva, al menos en sus primeros capítulos, y tiene personajes que generan empatía y conexión con los espectadores rápidamente. A veces, sin embargo, parece muy apresurada en algunos momentos y en algunas subtramas. El ritmo y el timing eran, para seguir con las comparaciones, precisamente dos de los puntos fuertes de 24, y en eso, la serie de Netflix se queda unos pasos atrás. Pero, a pesar de eso, Designated… logra mantenernos enganchados hasta el último capítulo estrenado. Y si bien el cierre no es tan espectacular como podría ser, deja la sensación de que todavía tendremos mucha acción y una trama bastante interesante por delante.

En este punto, es importante señalar que la serie tiene diez capítulos estrenados, y quedan once pendientes que recién serán lanzados el 8 de marzo en Estados Unidos, por lo que, probablemente, tengamos que esperar hasta abril o mayo para verla en Latinoamérica. Tal vez el éxito de esta primera mitad anime a Netflix a estrenarla en simultáneo. Ojalá.

Mientras tanto, permítanme cerrar la idea inicial. Designated Survivor, obviamente, no es una secuela de 24, aunque estoy seguro que no soy el único fanático de Bauer al que le gusta pensar que sí. Tras el no tan bien recibido revival de 2014, Fox se animó a planear una secuela real, esta vez sin Jack Bauer como protagonista, pero prometiendo mantener el mismo espíritu que hizo famosa a la serie. Será difícil que la mayoría de fans vuelvan a engancharse con una serie sin su protagonista -y estrella- principal, con mayor razón si tenemos una alternativa que pinta mejor.

24 Legacy se estrena el 8 de febrero por estos lares. Designated Survivor es probablemente la secuela que los fans de 24 necesitábamos y merecíamos. Legacy es la secuela que necesitaba Fox.