Comenzó la fiesta – Así vimos la primera fase de Brasil 2014 (grupos C y D)

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Continuamos con el análisis y resumen de lo que nos dejó la fase de grupos. Esta vez, con dos grupos que prometían mucho en la previa, y que no defraudaron, pese a presentar algunas situaciones inesperadas, y algunas polémicas que ensuciaron en parte el espectáculo. (Mira aquí los grupos A y B / E y F / G y H)

GRUPO C

Este grupo lleva la “C” de Colombia en el nombre. Un presagio de lo que pasaría a lo largo de las tres fechas. El cuadro sudamericano brindó un buen espectáculo en cada partido,  y terminó con justicia liderando el grupo, y ganando todos sus partidos. No sintió nunca la ausencia de Falcao –aunque claramente sus virtudes se hubieran visto potencializadas con la presencia del goleador–, y encontró una buena combinación de solidez defensiva, eficacia en el ataque y el control del balón característico del fútbol colombiano.

RF

Queríamos ver a James, a Teo, a Cuadrado, y no nos defraudaron. Nosotros los peruanos sabemos perfectamente lo difícil que es ganarle a Colombia y lo buen equipo que es, y por eso sabemos que aún no han alcanzado el tope de su rendimiento (¿tal vez precisamente por la ausencia de Radamel?), así que todavía podríamos ver a un mejor Colombia de lo que hemos visto hasta ahora.

El grupo lo abrió precisamente Colombia con una goleada 3-0 sobre Grecia. El resultado fue justo, aunque los griegos no fueron un rival sencillo. Los sudamericanos encontraron el gol muy rápido (5’) y controlaron muy bien los tiempos y el ritmo del partido. Grecia logró equiparar las acciones, y tuvo algunas oportunidades, pero no pudieron concretar. Teo Gutiérrez puso el segundo, James Rodríguez en la última jugada del partido, selló la goleada.

Ese mismo día, por la noche, una disciplinada y entusiasta selección japonesa, se enfrentaba a la potencia física de Costa de Marfil. Los nipones se adelantaron con un gol de, quizás, su principal figura, Keisuke Honda, a los 16 minutos. Y durante el primer tiempo, fueron superiores a sus rivales. Pero bastó solo un momento, y un solo hombre, para cambiar la historia del partido. En el minuto 62 ingresó a la cancha Didier Drogba, la máxima figura marfileña, y Costa de Marfil automáticamente se vio inyectado de un nuevo optimismo, y una nueva fuerza para, en tan solo 2 minutos (64’ y 66’) darle vuelta al partido, con goles de Bony y Gervinho.

La sola presencia de Drogba significó un cambio radical. Ni siquiera tuvo que encargarse él de hacer los goles. Con él en el campo, los marfileños se sintieron superiores, y esto tuvo repercusiones también en el ánimo de los japoneses, quienes parecían haberse asustado con la presencia del gran goleador africano.

Foto: elimparcial.com

Foto: elimparcial.com

En el siguiente partido, quisieron repetir la fórmula. Pero al frente tenían un equipo con mucho más oficio y talento que el japonés. Colombia sufrió más de la cuenta en el primer tiempo, pero poco a poco se fue asentando y tomando el control del partido. A los 64 minutos, apenas cuatro minutos después del ingreso de Drogba, el gran James Rodríguez apareció otra vez para, con un potente cabezazo, poner arriba a su selección. Cinco minutos después, Juan Quintero, el mismo que hizo gol a Perú en el Sudamericano sub-20 de Benavente y compañía, ponía el segundo en un buen contragolpe. Gervinho puso el 2-1, pero no fue suficiente. Colombia había sido más y, con el empate de griegos y japoneses, aseguraba ya su pase a octavos.

foto: La Republica

foto: La Republica

La última fecha del grupo nos trajo muchas cosas para recordar. Pese a haberse guardado algunos jugadores para el decisivo partido de octavos, Colombia se las ingenió para meterle un baile a Japón. Aunque el primer tiempo terminó empatado 1-1 (Cuadrado de penal a los 11’ y Okazaki en la última jugada), bastó con el ingreso de James en el segundo tiempo, para que empezara el show. Jackson Martínez (x2) y el mismo James sobre el final, sellaron el 4-1 que le dio a los colombianos puntaje perfecto, y un impulso anímico muy grande para lo que se viene.

Hubo dos momentos muy destacables en este partido. El primero, cuando el minuto 85’, el técnico José Peckerman tuvo la grandeza y cortesía de hacer entrar a la cancha al arquero suplente, Faryd Mondragón, que con 43 años y 3 días, se convirtió en el jugador más longevo en jugar un partido mundialista. El buen Faryd había sido suplente de Córdoba en el ’94, y fue el arquero titular en el ’98, y tuvo que esperar doce años, al igual que todo el pueblo colombiano, para poder volver a estar en un Mundial. Cabe señalar aquí otra anécdota referente a edades. Mario Alberto Yepes, quien también había tenido que esperar doce años por una oportunidad, se convirtió, durante el partido inaugural del grupo, en el segundo jugador de más edad en debutar en un Mundial (38 años), después del argentino Labruna, en 1958 (39 años).

foto: greatgoals.com

foto: greatgoals.com

El otro momento se dio una vez culminado el partido, cuando algunos jugadores colombianos dejaron por un momento los bailes y las celebraciones, para consolar a sus colegas japoneses que, tendidos sobre el césped, lloraban la eliminación. Los japonés serán recordados también por tener los hinchas más limpios y ecológicos, ya que, después de cada partido, se tomaban el tiempo de recoger cada bolsita, papelito y pedazo de basura que habían dejado en sus asientos durante el partido. Respeto absoluto para ellos.

foto: El Comercio

foto: El Comercio

foto: univision

foto: univision

En el otro partido, lamentablemente, lo más recordado será, sin dudas, el penal que, en la última jugada del partido, le dio el triunfo a Grecia sobre una Costa de Marfil que, hasta antes de esa jugada, estaba consiguiendo la clasificación. Y no es solo por el drama griego vivido en esos segundos que pasaron desde que Samaras colocó el balón en el punto de penal, hasta que este cruzó la línea de gol. Lo verdaderamente importante fue que, a juicio de este humilde servidor, el penal fue un invento del propio Samaras, con complicidad del árbitro, dejando una sensación tremenda de injusticia en todos. Menos en los griegos, claro, que con ese gol aseguraron su pase a la siguiente ronda. Lo cierto es que Costa de Marfil tampoco mostró demasiados argumentos en ese partido para merecer la clasificación. Pero los griegos tampoco (aunque un poco más que los africanos). Pero sin ese penal, otra habría sido la historia del grupo (y de todo el torneo, porque muy distinto será ahora el partido que hará Costa Rica frente a Grecia, que lo que hubiera sido contra Costa de Marfil, aunque estas son puras especulaciones).

foto: diarioregistrado.com

foto: diarioregistrado.com

 

CLASIFICADOS:

COLOMBIA. Una gran versión del equipo de Peckerman, mejor cuajado aun que el equipo de las eliminatorias sudamericanas. Si ya era difícil ganarle –si no lo sabremos bien nosotros–, ahora es mucho más complicado. Peckerman ha modernizado el estilo de Colombia, que no abandona la posesión y el toque fino, pero es mucho más vertical. Y ahí destaca nítidamente James Rodríguez, el mejor reflejo de este cambio. Es un 10 moderno, con técnica, visión ofensiva y pase seguro, pero es rápido, solidario, táctico y chambeador. Y así es todo Colombia. Han destacado casi todos: Ospina, Yepes, Zuñiga y Cuadrado. Están en deuda los delanteros, pero hacen su chamba de desgaste. Un rival complicado para cualquiera. Tienen porqué ilusionarse en Colombia.

GRECIA. Ha tratado de apelar a su tradicional solidez defensiva para sacar los partidos adelante. Pero es un equipo capaz de salir a atacar, desordenado y sin muchas ideas, pero con más frecuencia que aquel equipo que ganó la Euro en el 2004. Y juega mejor, también. No es un gran equipo, y tal vez, no debió clasificar. Pero no es un rival sencillo. Destaca Samaras (al igual que James, reflejo de lo que es esta Grecia), capaz de correr toda la cancha, aun siendo delantero. Marca, va al piso y se junta con sus compañeros para tratar jugar. Otro más como él y podrían ser más peligrosos.

La figura: James Rodríguez (Colombia). Al igual que en el grupo B, parece existir un consenso casi unánime sobre quién fue el más destacado. Lo de James ha sido superlativo, pues ha hecho goles, ha participado en los goles de los demás y ha hecho jugar a su equipo como lo conocemos por estos lares. Ha sido tan bueno como lo de Robben en Holanda, con la diferencia que ya marcamos antes. A diferencia del europeo, James no ha jugado solo para su lucimiento personal (aunque igual lo ha conseguido), sino que ha jugado para su equipo también. Para nosotros, ha sido el mejor jugador de toda la primera ronda.

foto: laschivasrayadas.com.mx

foto: laschivasrayadas.com.mx

Mención Honrosa: Didier Drogba (Costa de Marfil). Los que lo hemos visto jugar antes sabemos de lo que es capaz. Drogba fue lo más importante de una selección de la que, sinceramente esperábamos más. Le cambió la cara contra Japón, y fue importante contra Colombia y Grecia, y mientras estuvo en el campo en el último partido, estaba metiendo a su selección a la siguiente ronda.

foto: telegraph.co.uk

foto: telegraph.co.uk

Una mención aparte merecen los hermanos Touré (Yaya y Kolo), quienes, cuatro días antes del partido con Grecia, tuvieron que abandonar la concentración marfileña por el sensible fallecimiento de su hermano Ibrahim. Pero volvieron para jugar el trascendental encuentro. También se viralizó la imagen de Serey Die, jugador marfileño, a quien se le vio llorando durante el himno de su selección, previo al encuentro con Colombia. Se especuló sobre las razones del llanto, y se llegó a decir que era porque su padre (en twitter algunos dijeron que su madre), había fallecido dos horas antes del encuentro. Pero él mismo se encargó de desmentir el rumor, ya que su padre había muerto en el 2004, y dijo que solo había sido la mezcla de emoción y orgullo por defender los colores de su país, luego de la infancia dura que había tenido.

foto: footballtarget

foto: footballtarget

 

fuente: Google / fifa.com

fuente: Google / fifa.com

 

GRUPO D

La historia, las estadísticas, la previa y las casas de apuestas, todas coincidían en lo duro que iba a ser superar este grupo. Se enfrentaban tres ex campeones del mundo (Uruguay, Italia e Inglaterra) y la segunda mejor selección de la CONCACAF, Costa Rica. La mayoría coincidía en que lo más probable era que se dieran resultados muy cerrados y partidos muy parejos entre las tres potencias, y que el grupo muy posiblemente se resolviera por los goles que cada uno le hiciera a “la Cenicienta” del grupo. La misma previa que en el grupo B. Pero, al igual que en ese, acá también se darían sorpresas.

Solo la mitad de la predicción se cumplió. Efectivamente, los partidos entre italianos, ingleses y uruguayos, fueron partidos jugados con más garra y corazón que fútbol. La “Azurra” comenzó muy bien, con ratos de buen fútbol, y superando con angustia, pero con justicia, a una selección inglesa que, una vez más, evidenció el mal que le ha perseguido desde hace buen tiempo: la falta de sustitutos que puedan hacer la diferencia. Marchisio y Balotelli hicieron los goles para Italia, y Sturridge había empatado temporalmente para Inglaterra. Así el futuro para los italianos empezaba a verse prometedor.

Pero, como ya adelantamos, la mitad que profetizaba una actuación sacrificada y catastrófica para Costa Rica, se equivocó rotundamente. El primer gran golpe a la polla se dio en el partido con Uruguay, el primero del grupo. El equipo centroamericano logró sobreponerse al gol inicial uruguayo (Cavani de penal a los 24’), para conseguir un categórico y justo 3-1. Los “ticos” hicieron un partido hermoso, bien jugado y muy inteligente. Jorge Luis Pinto (ex técnico de Alianza, como ya se ha recordado muchas veces), demostró toda su capacidad, no solo con un buen planteamiento, sino con cambios que funcionaron a la perfección. La habilidad y el talento, de Joel Campbell especialmente, pero también de Bolaños, Borges, Ruiz y Urena, hicieron pasar más de un apuro a un Uruguay que no supo cómo controlar a los rivales, ni cómo desarrollar el juego que más le acomoda, ni siquiera cuando estuvieron ganando.

Para la segunda fecha, los ánimos eran muy distintos. Uruguay e Inglaterra se jugaban la vida en un duelo a muerte, y Costa Rica no era vista ya como ese equipo al que los demás iban a vencer fácilmente. Ingleses y uruguayos jugaron un buen partido, a la altura de sus antecedentes y de sus estilos históricos. Uruguay, a la “uruguaya”, con mucha garra y corazón, pero con pocas ideas, para un equipo que tan buen nivel ofensivo había mostrado en el Mundial anterior y en la Copa Confederaciones. E Inglaterra, tratando de armar un juego veloz y bien jugado, pero muy pobre ofensivamente. Rooney estaba muy lejos del área y sin nadie con quien asociarse de cara al gol. Dependían demasiado de la habilidad y picardía de los jóvenes Sturridge y Wellbeck, o de alguna genialidad de Rooney o Gerrard. Poco o nada más.

Luis Suárez adelantó a los charrúas a los 39 minutos. Y entonces, el partido se acomodó mejor para Uruguay, que defendiendo y contragolpeando, se sentía mejor. Inglaterra buscó el empate incisivamente, pero sin muchos argumentos. Hasta que apareció Wayne Rooney en el minuto 75’, en el que era su primer (y único) gol en los mundiales, para marcar el empate. Pero la alegría no duraría hasta el final. Diez minutos después, nuevamente Suárez aparecía para marcar el gol del triunfo uruguayo, y definir así la eliminación temprana del conjunto inglés.

Costa Rica, que cada vez era menos sorpresa, logró una nueva hazaña. Esta vez frente a la siempre favorita Italia. Fue 1-0, con golazo de Bryan Ruiz a los 44 minutos. Pinto y sus muchachos apelaron a la misma fórmula exitosa del partido anterior: tratar de jugarle de igual e igual, sin perder la solidez defensiva.

No necesitó hacer más goles (pero no dejó de buscarlos), y le bastó con la gran actuación de sus centrales, y el juego cada vez más predecible de los italianos para alzarse con un nuevo triunfo, y lograr así su clasificación (también histórica por el grupo que le tocó), exactamente 24 años después (20 de junio) de la primera y única vez que habían superado la fase de grupos, en esa histórica presentación en Italia ’90 que, incluso, inspiró una película.

Italia dependía mucho de la magia de Pirlo, y de alguna genialidad de un inconstante Balotelli. Se juntaron en una y “súper” Mario se la comió. En un Mundial no hay margen de error, y mucho menos de cara al gol. Italia lo comprobó en este partido.

La última fecha nos presentaba dos escenarios totalmente distintos, como había sido todo el desarrollo del grupo. Uno que coincidía con lo que podíamos imaginarnos en la previa. Uruguay e Italia jugaban una verdadera final para definir quién acompañaría al equipo de Pinto a la siguiente ronda. Y otro, donde la imparable Costa Rica se jugaba la posibilidad de ser primera en el grupo, mientras que Inglaterra buscaba despedirse con algo de dignidad.

Ticos e ingleses hicieron un partido entretenido, pero sin goles. Los padres del fútbol se despidieron con un solo punto y con solo dos goles a favor. Los centroamericanos, en cambió habían logrado la más grande proeza: quedarse con el liderato de un grupo que compartían, ni más ni menos que con el campeón sudamericano, el subcampeón europeo y los inventores del deporte, tres ex campeones y siempre favoritas potencias futbolísticas.

foto: larazon.es

foto: larazon.es

El otro partido, en cambio, fue, como se esperaba, una batalla campal. Mucho nervio, mucho roce, y poco fútbol en la primera mitad. Un intrascendente Balotelli fue reemplazado por Parolo comenzando el segundo tiempo, y a los 59’ se fue expulsado Marchisio. Italia lo intentó apelando más a la camiseta y a la historia que a argumentos futbolísticos. Pirlo no tenía con quién jugar, y arriba ni Cassano, ni Immobile antes, pusieron en aprietos a una dura defensa uruguaya. El hombre de menos también empezó a pesar, y Uruguay se acomodó mejor, encontrando más espacios y desarrollando el juego que más le gusta: defender y salir de contra, con pelotazos largos a sus delanteros movedizos.

Y llegaron las dos jugadas que cambiaron el partido. Se jugaba el minuto 79’, aproximadamente, cuando un forcejeo en el área italiana terminó con el defensa Giorgio Chiellini, tirado en el césped tomándose el hombro izquierdo, y el delantero uruguayo, Luis Suárez, sentado, sobándose los dientes. Lo que se vio en la repetición fue realmente vergonzoso, y empañó lo que venía siendo uno de los mundiales con mejor fútbol de la historia. De manera premeditada, como se logra apreciar en una repetición, Suárez le dio un mordisco en el hombro al italiano, buscando provocar al defensa para que reaccione y se produzca una nueva expulsión o hasta un penal.

foto: telegraph.co.uk

foto: telegraph.co.uk

Se ha hablado mucho sobre esta jugada. Lo cierto es que el uruguayo debió ser expulsado, y el trámite del partido, que Italia empezaba a sufrir por la inferioridad numérica, pudo haber sido distinto. Sobre todo, porque apenas dos minutos después se produjo el otro momento clave. Esta vez, felizmente, se trataba de una jugada netamente futbolística. Gastón Ramírez tiró un córner desde la derecha para que aparezca el defensor Diego Godín, capitán de la selección charrúa, para de un cabezazo (o con el hombro) vencer al portero Bufón y decretar el 1-0, que a la postre significaría la clasificación de Uruguay a octavos, y la eliminación italiana.

Uruguay, “a la uruguaya” lograba su clasificación, acompañando a una sensacional selección de Costa Rica. Fue hermoso y emocionante lo de Costa Rica, pero más sorprendente que su actuación fue comprobar cuánto la menospreciaron. No pretendemos subirnos al coche, pocos pensaban que iban a clasificar, y no estábamos entre ellos. Pero se debía a la calidad de los rivales que tenían que enfrentar, no por demérito de ellos. Costa Rica es un gran equipo, muy bien armado y trabajado, y que venía de hacer una gran eliminatoria en CONCACAF.

 

CLASIFICADOS:

COSTA RICA. Su principal virtud fue el factor sorpresa. Pero eso no significa que no hayan jugado bien. Es un equipo con solidez defensiva y de rápidas transiciones al ataque. Tiene un jugador distinto en Joel Campbell, y eso le da un importante plus. Pero son once (o catorce) jugadores muy concentrados y comprometidos, y cada uno hace la chamba que le corresponde. Ahora que ya lo conocen, puede que se le compliquen más los partidos, pero no debe dejar de jugarle de igual a igual a cualquiera, porque tiene con qué hacer daño y es seguro atrás.

URUGUAY. Se metió a octavos “a la uruguaya”. Es un equipo de guerreros, con mucho corazón y garra, pero que no ha mostrado la capacidad ofensiva que los llevó a semifinales en el Mundial pasado. Forlán ya no es el mismo físicamente, aunque no ha perdido su capacidad, y Cavani siente su ausencia, porque parecía acomodarse mejor al 4-3-3 que al 4-4-2. Aun así, es un delantero peligroso para cualquier defensa. El que ha crecido es el “cebolla” Rodríguez, y puede ser determinante. El que mejor nivel ofensivo mostró fue Suárez, y ahora que está suspendido, las opciones de Uruguay disminuyen sustancialmente. Atrás, como siempre, es un equipo difícil de superar. Aunque, Costa Rica demostró que jugándole rápido y por las bandas, se le puede hacer daño.

La Figura: Joel Campbell (Costa Rica). Con apenas 22 años, ha logrado llamar la atención de muchos durante estos tres partidos. Habilidoso, encarador, rápido y con buen criterio para decidir. Esta última quizás es la característica más importante, y que lo diferencia de muchos otros jóvenes que comparten sus características (si no lo sabremos nosotros los peruanos). Viene de jugar del Olympiacos de Grecia, pero su pase pertenece al Arsenal de Inglaterra, donde, creemos, le podría ir muy bien.

 

foto: LastSticker.com

foto: LastSticker.com

Mención Honrosa: Andrea Pirlo (Italia). No fue tan decisivo como en otras ocasiones, pero bastaron algunos momentos para seguir regalándonos su magia. Uno de los más grandes que jugó su último Mundial, y que se despide de la “Azzurra” con otro grande: Gigi Buffón. Nos dejó para el recuerdo el tiro libre contra Inglaterra. Lástima que no terminó en gol.

pirlo meme

Yapa: Luis Suárez (Uruguay). En este blog no somos precisamente fans de Suárez. Pero si hablamos de lo estrictamente futbolístico, nadie puede negar que es un extraordinario jugador y, sobre todo, un muy eficiente delantero. Sus dos goles contra Inglaterra así lo demuestran. Lástima que su actuación se viera opacada por esa acción totalmente antideportiva, porque, como dijo Maradona, este podía haber sido su Mundial.

foto: nacion.com

foto: nacion.com

 

Fuente: Google / fifa.com

Fuente: Google / fifa.com

Nota aparte: Mucho se habló del paso de Sampaoli y Pinto por el Perú. Creemos que no se puede comparar la historia de Pinto con la de Sampaoli. Primero, porque a diferencia del argentino, a Pinto no lo menospreciaron. Sacó campeón a Alianza, rompiendo la famosa racha de los 19 años, y hasta ahora tiene buena consideración. Segundo, porque han pasado más de 15 años de su paso por el Perú hasta su éxito mundialista. Tercero, porque él entrenó a Colombia y no pasó nada. No se puede decir que Pinto hubiera hecho un buen trabajo con Perú. (Siendo justos, tampoco se puede saber qué hubiera pasado con Sampaoli).

La diferencia es que a Sampaoli lo menospreciaron, jugadores le hicieron la “camita” y dirigentes se opusieron expresamente a que asumiera la sub-20. Además, el presentó un proyecto a la federación que incluía la selección y las divisiones menores, y no lo tomaron en cuenta. Apenas salió de Perú, sacó campeón a Emelec, sacó campeón a la U de Chile, consiguiendo además el primer torneo internacional en la historia del club, y clasificó a Chile a octavos de final del Mundial.

Los dos están haciendo un gran Mundial, pero mientras que el paso de Pinto por el Perú es solo algo anecdótico, lo de Sampaoli sí es lamentable.

 

Nota aparte 2: Hubo un incidente al final del partido entre Italia y Costa Rica que levantó muchas sospechas y críticas. La FIFA llamó a siete jugadores costarricenses a pasar el control antidopaje, lo cual fue interpretado por muchos como una falta de respeto, porque insinuaba que el triunfo de Costa Rica solo se podía explicar si había habido algo irregular.

LA FIFA “aclaró” la situación, vía twitter. Dos de los siete jugadores fueron a hacerse la prueba porque les tocaba dentro del procedimiento normal que se da tras cada partido (como los dos jugadores italianos que también se hicieron el test).

Antes de iniciado el Mundial, el 91,5% (800 jugadores) de los jugadores inscritos en las listas preliminares de las selecciones, también se sometieron a dicha prueba. La campaña antidoping de la FIFA para este Mundial, entonces, incluía dos etapas, una previa a la competencia (con el 91% de los jugadores) y otra durante la competencia (dos jugadores por partido).

Los otros cinco jugadores de Costa Rica, según lo comunicado por FIFA, están dentro del grupo de ese 9% de jugadores que no se sometieron al análisis previo, y por eso ahora les pidieron que asistan. Habrá que estar atentos si en otros equipos hay más jugadores pertenecientes a ese 9%.

Esto es una interpretación mía de la publicación de FIFA que no fue tan clara. Espero no equivocarme, pero pueden ver los tuits originales aquí

https://twitter.com/fifamedia/status/480099504151334913 y aquí

https://twitter.com/fifamedia/status/480099589572546560

 

Nota aparte 3: Junto a Pirlo y Buffón, también se despidió de los mundiales el gran Steven Gerrard. Los tres merecían mejor suerte. Gracias por todo genios.

foto: theliverpoolworld

foto: theliverpoolworld

foto: orgullobianconero

foto: orgullobianconero

Grupos A y B

Grupos E y F

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3 comentarios en “Comenzó la fiesta – Así vimos la primera fase de Brasil 2014 (grupos C y D)

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