¿Feminismo para hombres? (A propósito de los videos de Sam Pepper y el discurso de Emma Watson)

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Sam Pepper y Laci Green son dos conocidos youtubers. Él, maneja un canal de comedia y bromas callejeras (pranks) con más de 2 millones 400 mil suscripciones. Ella, en cambio, recientemente superó el millón de suscripciones en el canal donde enseña educación sexual, y trata temas de género y sexualidad.

Pero, ¿qué tienen en común estos dos populares video bloggers? Hasta hace un par de días, nada. Pero el 22 de setiembre, Laci, junto a más de 100 mil firmantes, envió una carta a Sam mostrando su preocupación por un video recientemente subido por él, donde se le veía realizando una de sus habituales bromas callejeras, que consistía esta vez en fingir que pedía ayuda a mujeres, y aprovechar para pellizcarles el trasero, gracias a una “mano falsa”.

El video ya había desatado todo tipo de comentarios críticos en su propio canal, pero Laci sintió que ese era exactamente el tipo de contenido que ella combate. La presión surtió efecto, ya que al día siguiente youtube no solo borró el video, sino que desactivó temporalmente el canal completo de Sam (Aún pueden ver el video en su pagina de Facebook).

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Pepper no respondió a la carta, ni hizo algún comentario en su cuenta de Twitter sobre la suspensión. Pero por la noche, regresó. “Si has visto algo de una manera, ¿cambiaría tu forma de pensar si lo vieras de otra manera?”, fue el mensaje que dejó antes de subir un nuevo video, que era una continuación de su broma anterior.

Con la frase “parte 2 de 3” en el título, presentaba la versión masculina de la misma broma, es decir, una mujer pidiendo indicaciones a hombres en la calle, y aprovechando su “mano falsa” para tocarles el trasero. Con eso, al mismo tiempo, anunciaba que ese no sería el último video sobre esta broma que veríamos.

(El video también fue borrado por Youtube, pero también pueden verlo en Facebook)

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“Are you thinking yet?”, algo así como “ya se dieron cuenta” (traducción libre), fue su siguiente tuit. Y esta mañana, anunció la parte final de su trilogía. Aproximadamente a las 9 am, subió el tercer video, titulado “la revelación”. El tuit de lanzamiento iba acompañado de la frase “le pido a TODO EL MUNDO que después de ver este video, por favor le den RT y compartan el video. Hagamos un cambio”.

En este nuevo video, Sam explicaba por qué había hecho los anteriores. Según su versión, las bromas no eran tales, sino que formaban parte de un experimento social. Su idea era exponer el problema del acoso callejero, pues estaba en completo desacuerdo con dicha práctica. Dijo que el video era falso, que las personas que participaron sabían de qué trataba el video (incluidas, aparentemente, las “víctimas”). Reconoció que el primer video generó comentarios muy duros, pero, según dijo, esa era exactamente la idea.

(Este sí lo pueden ver en Youtube)

Pero, ahí no quedó la revelación. Pepper llamó la atención sobre el hecho de que el segundo video –el de los hombres siendo toqueteados– no había generado las mismas reacciones que la versión femenina, y que había sido tomado con más ligereza.  En ese punto, Sam reveló los hechos que lo motivaron a tal experimento. Un amigo suyo le había confesado recientemente que había sido maltratado por algún tiempo por su esposa, y que sentía vergüenza de contárselo a sus amigos y familiares. Luego agregó que él mismo había sido víctima de acoso, en conferencias y eventos, donde las mujeres lo tocaban sin su consentimiento, haciéndolo sentir incómodo.

Entonces, su discurso se enfocó en que no debía haber diferencias en la lucha contra el acoso callejero, la violencia, discriminación, etc. Decía que estaba muy bien que hayan salido tantas personas indignadas por el primer video, pero lamentaba que no hubiera sido igual con el segundo.

“No digo que mi experiencia sea comparable con la de una mujer, así que no puedo saber lo que siente una mujer al ser acosada, pero cada experiencia es relativa a la persona, así que si es incómodo para mí, la gente debería tratar de entenderlo y respetarlo, no importa si soy mujer u hombre”.

“Después de oír la experiencia de mi amigo, y mis propias experiencias, quise hacer algo que resaltara las diferencias entre el abuso hacia las mujeres y el abuso hacia los hombres, un experimento con ustedes como los testigos y participantes definitivos (…) volví al tema del acoso, porque me permitía hacerlo pasar como una broma y ver cómo ustedes se volvían locos en los comentarios. Y me alegra que lo hicieran. Me siento orgulloso de vivir en una sociedad donde el honor de una mujer se defienda a toda costa (…) Solo quería mostrar como muchas veces las personas se indignan y actúan cuando se trata de una mujer, pero no hacen lo mismo por un hombre”.

“No quiero trivializar el verdadero riesgo y miedo que tienen las mujeres, solo quería llevar un poco de luz hacía la otra esquina: abuso contra hombres (…) Defendemos a las mujeres, como de hecho deberíamos –y de nuevo, no quiero trivializar la situación–, pero a veces olvidamos que los hombres también tienen derecho a no ser abusados ni tocados inapropiadamente. Deberíamos ver cualquier ataque hacía otro ser humano, ya sea verbal o físico, como un problema que debemos combatir. Los hombres tienen la tasa más alta de suicidios, y creo que es porque muchas veces les decimos que deben ocultar sus sentimientos y dejarlo pasar. Las mujeres tienen permitido no dejarlo pasar, y tienen gente que las defiende y protege en ambos lados. Para un hombre pedir ayuda puede verse como signo de debilidad, lo cual es lo más triste de todo (…) El feminismo es importante, y algo que deberíamos impulsar, pero la unidad, creo yo, es aún más importante. Todos deberíamos cuidarnos las espaldas mutuamente, sin importar el sexo. Si ves a alguien en problemas, sin importar si es hombre y mujer, levántate, y ayúdalo”.

Algo de razón parecía tener. Es imposible comparar lo que tienen que sufrir diariamente las mujeres con lo que sufrimos algunas veces los hombres, pero eso no quiere decir que ese problema no exista. Aunque claro, hacer una campaña que se enfoque en el abuso y acoso sexual hacia los hombres, parece ser justo todo lo que el feminismo no necesita ahora, mientras intenta combatir ese mismo problema, pero con las mujeres. Por momentos, parece ser el clásico “pero por qué vamos a hacer diferencias, si a nosotros también nos pasa” que solemos argumentar a veces los hombres, como cuando se discutió la ley del feminicidio en nuestro país, por ejemplo.

Equivocado o no, innecesario o no, lo cierto es que aún podía argumentarse que, finalmente, sus intenciones eran buenas, aunque el método no haya sido el mejor. Pero Laci Green no se quedó satisfecha con esa revelación. “Llámalo una “broma” o un “experimento”, pero si tocas a alguien sin su consentimiento, y lo promueves como comedia, eres parte del problema, Sam.”, escribió Green en su cuenta de Twitter.

Y continuó con algunos tuits más: “Me parece difícil de creer, que, si no hubiera habido una reacción tan increíble, hubiera habido alguna “gran revelación”, en absoluto”. “¡Agradezco que se reconozca que el acoso sexual es un problema serio! Ahora, no más videos violentando personas en el futuro, Sam”.

Laci, no solo no le creyó el hecho de que hubiera sido todo planeado como un experimento desde el comienzo, sino que acusó a Pepper de ser un recurrente en el tema de violencia contra la mujer. “PD: Sam Pepper tiene MUCHOS videos violentando mujeres a través de los años, así que este video no es el único que nos preocupa”. “PPD: Desde que escribí la carta, recibí muchos correos con miedo de mujeres que habían sido acosadas por Sam Pepper en conferencias”.

Algo le respondió Sam, pero no alcanzamos a leerlo ni hacer captura antes de que lo borrara, pero empezaba con algo como “gracias por tu preocupación…” (no estoy 100% seguro de esto). Lo cierto es que Green, continuó: “El asalto es molesto, Sam, y realmente queremos que dejes de tratar a las personas así. Es así de simple. Esta no es la primera vez”. Y, “Eres capaz de tratar bien a las personas. Muy aparte de tu “gran revelación”, espero realmente que lo entiendas y que de verdad lo creas”.

Pepper escribió un último tuit: “Quiero pedir disculpas a cualquiera que se haya sentido estresado/molesto por esta campaña que estaba llevando a cabo. Estoy feliz de que el tercer video haya salido finalmente. Gracias siempre”, pero no pudo convencer a Green.

Una vez que Laci dejó de tuitearle, varios minutos después, Pepper volvió a escribir: “A la gente que me escribe que lo siente, no tienen que hacerlo. Ese era el punto, ustedes se levantaron por algo que defendían”. Y agregó, “En retrospectiva, todos haríamos cosas de otra manera en nuestras vidas, pude haber hecho esto de mejor manera, ¿pero hubiera tenido el mismo impacto?”.

Si le creen o no a Sam Pepper, o si están de acuerdo con Laci Green, es cuestión de cada uno. Lo importante es que se genere una reflexión. El tema del acoso sexual callejero, y del abuso, no debe ser tomado a la ligera. Y en un plano más general, debemos, efectivamente luchar porque nadie, sin importar el género, tenga que ser víctima de estos actos. En eso hay que darle la razón a Pepper, y estoy seguro que Laci Green estaría de acuerdo también. El problema parece ser, más bien que ella no le cree, debido principalmente a sus antecedentes. Hay que predicar con el ejemplo, como dice el dicho, y Pepper no parece ser el vlogger más involucrado en el tema de la igualdad de géneros. De hecho, según su propia versión, tuvo que esperar a que un hombre le cuente su experiencia, y sumarle la suya (otro hombre), para recién decidir hacer algo al respecto.

Es importante que haya hombres comprometidos con la igualdad de género, la lucha contra el acoso sexual callejero y contra la violencia contra la mujer. Siempre he querido escribir al respecto, y espero hacerlo pronto. Pero es más importante aún que sepan de lo que están hablando, por qué lo están haciendo, y, sobre todo, que no traten todo el tiempo de meter el tema masculino en todo momento. Sí, la igualdad de géneros debería ser precisamente “igualitaria” (perdonen la redundancia), equitativa, y no se debería hacer diferenciaciones para darle más importancia a un mismo tema según el género de la víctima. Pero eso sería en un mundo “ideal”. Un mundo donde esa necesidad, justamente, no exista. Pero en una realidad en la que las víctimas femeninas de homicidio, de violencia doméstica, de acoso, de crímenes de odio, de violaciones, etc., supera largamente a las masculinas, entonces es necesario hacer una diferenciación, y es necesario que dichos crímenes tengan un agravante cuando la víctima es una mujer. Se hace para proteger al grupo más vulnerable, como se hace, por ejemplo, también con los menores de edad. Eso no significa que no existan víctimas hombres, o que no sean importantes, o que no haya que protegerlos, pero se debe atacar primero (o prioritariamente, si quieren) el mal mayor. La idea, en términos simples, es que se reduzcan los crímenes contra mujeres al mismo nivel que los hombres y allí sí podamos hablar de leyes y defensas iguales para todos.

Algo importante de rescatar de lo expuesto por Sam Pepper, es el tema de cómo los hombres son víctimas también de la desigualdad de géneros, al estar presionados para ser los súper machos que no pueden mostrar síntomas de debilidad ni vulnerabilidad, convirtiéndolos así en seres insensibles e incapaces de mostrar sus sentimientos, y perpetuando el ciclo de desigualdad. Nos recuerda a uno de los videos más comentados en los últimos días, pero hay una diferencia grande en el enfoque:

“Fui nombrada como embajadora de buena voluntad de mujeres de las Naciones Unidas hace 6 meses, y descubrí que mientras más hablo del feminismo, más me doy cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres es para muchos sinónimo de odiar a los hombres. Si tengo certeza de algo, es que esto tiene que parar. Para el registro, feminismo, por definición, es creer que tanto hombres como mujeres deben tener iguales derechos y oportunidades. Es la teoría política,  económica y social de la igualdad de sexos.

(…)En 1997, Hillary Clinton dio un famoso discurso en Beijing sobre los derechos de las mujeres. Lamentablemente, aquellas cosas que ella deseaba cambiar en esa época son hoy todavía una realidad. Pero lo que más llamó mi atención, fue que menos del 30% de la audiencia eran hombres. ¿Cómo podemos esperar un cambio en el mundo, cuando solo la mitad de él está invitada o se siente bienvenida a formar parte de la conversación?

Hombres, me gustaría tomar esta oportunidad para hacerles llegar una invitación formal. La igualdad de género también es su problema. Porque, hasta la fecha, veo como el rol de mi padre es valorado menos por la sociedad, pese a que su presencia ha sido igual de importante en mi vida que la de mi madre. También he visto a hombres jóvenes aguantando el dolor de una enfermedad mental, incapaces de pedir ayuda porque eso los hará ver menos masculinos. De hecho, el suicidio en el Reino Unido es lo que mata más hombres entere 20 y 49 años. He visto a hombres volverse frágiles e inseguros por culpa de un sentido distorsionado de lo que significa ser un varón exitoso. Los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No solemos hablar de cómo los hombres son prisioneros de los estereotipos de género, pero puedo ver que es así. Y cuando sean libres, las cosas cambiarán para las mujeres como consecuencia natural. Si los hombres no tuvieran que ser agresivos para poder ser aceptados, las mujeres no se sentirían obligadas a ser sumisas. Si los hombres no tuvieran que controlar, las mujeres no tendrían que ser controladas. Ambos, hombres y mujeres deben sentirse libres de ser sensibles. Tanto hombres como mujeres deben sentirse libres de ser fuertes. Es hora de que todos percibamos el género en un espectro, en lugar de dos conjuntos con ideales opuestos. Si dejamos de definirnos a nosotros mismos por lo que no somos, y empezamos a definirnos por lo que somos, todos podemos ser más libres”.

(No dejen de ver el video completo, es inspirador)

Tal vez hayan podido encontrar similitudes entre el discurso de Emma Watson y el mensaje de Sam Pepper, pero sobre todo, habrán podido notar las diferencias. Es posible que Pepper haya sido inspirado por Watson –cuya intervención ante la ONU sucedió dos días antes de que el primer video sea borrado–, y, sumándole las experiencias que ha señalado, decidió hacer algo al respecto. Pero también, es posible que haya aprovechado la coyuntura favorable que provocó el discurso para “limpiar” su imagen, luego de las reacciones a su primer video. Solo él sabe la verdad. Lo que quiero hacer notar es que ambos apelan a la idea de que los hombres también son víctimas de la desigualdad de géneros. Pero, mientras Watson utiliza el argumento para incentivar a los hombres a involucrarse en la lucha, Pepper se queda en el hecho mismo de las víctimas masculinas. Ella nunca pierde de vista el foco en su discurso, la lucha es por la igualdad de géneros en favor de las víctimas mayores, o sea, las mujeres. La participación de los hombres es importante porque de ellos depende el verdadero cambio. Mientras los hombres no rompan con el ciclo de desigualdad, todo seguirá igual también para las mujeres.

Eso es lo que, para mí, deberíamos rescatar de todo esto. Podemos pasarnos toda la vida pidiéndoles a las mujeres que alcen la voz, que denuncien, que se defiendan, pero a lo que realmente debemos aspirar es a que ya no necesiten hacerlo. Más importante que promover que una mujer golpeada denuncie a su agresor, es que este deje de agredirla. Más importante que una mujer aprenda a defenderse de alguien que la acosa sexualmente en la calle, es que nadie la acose. Y eso, colegas hombres, es responsabilidad nuestra. Nosotros también somos víctimas de la desigualdad, pero no debemos equivocar el discurso. No queremos llamar la atención sobre las víctimas hombres, como hace Sam Pepper, debemos aspirar a reducir el número víctimas, empezando por el grupo mayor, las mujeres, y luego sí sin distinciones.

En una sociedad donde la mayoría de los hombres no entiende por qué está mal lanzarle un “piropo” a una mujer por la calle, no podemos esperar que esos mismos hombres se animen, por ejemplo, a denunciar haber sido víctimas de violación, o de abusos domésticos por parte de su pareja. Hay muchos asuntos de base que surgen como trabas a esta lucha por la igualdad, y es necesario romperlas para poder seguir avanzando. Por eso considero que es prioritario atacar primero temas más inmediatos, relativamente más fáciles de vencer, para después seguir profundizando.

Por eso, insisto en que me parece importante que, antes de estar metiendo en el debate la idea de “a los hombres también nos pasa”, es necesario que nos concentremos todos en el problema femenino, para superarlo y avanzar todos juntos desde ahí

Actualización:

Laci Green ha publicado un video en el que recoge denuncias de supuestas víctimas de acoso y violencia por parte de Sam Pepper. Además, denuncia a otros youtubers que utilizan el acoso sexual callejero en sus videos

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