14 películas para el 14 de febrero (y 6 más porque es domingo)

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Domingo. 14 de febrero. Parece ser un buen día para dedicarse a ver películas de amor y desamor. Ya sea en pareja, entre amigos, o foreveralones, siempre es bueno volver a esas películas que nos hacen suspirar, botar una lagrimita, recordar viejos amores o ahogar las penas.

Y como lo mío son las películas indie/hipster, aquí una lista con mis favoritas, esas que siempre vale la pena volver a ver. Ya sea que les guste o no celebrar San Valentín, o se inclinen más por el día de la amistad, o tan solo porque es domingo, una buena película siempre es bienvenida. Creo que hay para todos los gustos y todo tipo de amor. Iba a escribir sobre cada una de ellas, pero como no tengo mucho tiempo, solo les dejo los trailers y un breve “por qué”. Sabrán perdonar :v

1. JUNO (Dir: Jason Reitman, 2007)

Porque es la mejor película indie/hipster de la historia. O, al menos, mi favorita. Dirigida por el Jason Reitman pre-Young Adult, tiene a Ellen Page y J. K. Simmons, y uno de los mejores soundtracks. Para qué más

 

2. (500) DAYS OF SUMMER (Marc Webb, 2009)

Porque es la película de amor y desilusión por excelencia, y convirtió a Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Levitt en los actores hipster favoritos. Además, dividió a todos (al menos entre mis amigos) entre los que odiaban a Summer y los que culpaban a Tom

 

3. HAPPYTHANKYOUMOREPLEASE (Josh Radnor, 2010)

Porque es como si por fin le hubieran dado su propia película a Ted Mosby. Oh, esperen, eso es exactamente lo que es (o casi). Josh Radnor tratando de gilearse a Kate Mara, y la canción que interpreta Kate al final, son motivos suficientes

 

4. ADVENTURELAND (Greg Mottola, 2009)

Porque hay que ver todas las películas de Greg Mottola, y porque esta tiene a Jesse Eisenberg y Kristen Stewart, y es adorable

 

5.  ME AND EARL AND THE DYING GIRL (Alfonso Gomez-Rejon, 2015)

Esta no es una película romántica pero claro que es una película de amor. Para muchos, el 14 de febrero es también el Día de la Amistad y por eso, no podíamos dejar de incluir a una de las mejores películas del año pasado (si no la mejor). Una película hermosa sobre la amistad, la vida y la muerte. Les reto a no botar aunque sea una lagrimita (o varias).

 

6. ONCE (John Carney, 2007)

Porque es uno de los musicales más filin de los últimos tiempos. Deben ver también Begin Again, otea gran y bella película de Carney

 

7. DAN IN REAL LIFE (Peter Hedges, 2007)

Porque es Steve Carell enamorándose de Juliette Binoche, quien resulta ser la novia de su hermano. Y están en una reunión familiar. Además, es de los productores de Little Miss Sunshine

 

8. HORS DE PRIX (Priceless) (Pierre Salvadori, 2006)

Porque es divertida y distinta. Y cualquier oportunidad es buena para ver a audrey Tautou

 

9. UP IN THE AIR (Jason Reitman, 2009)

Porque Jason Reitman antes de “Young Adult” hacía las mejores comedias. Y en esta están George Clooney y Anna Kendrick. El amor no es el tema central de la película, pero las relaciones son parte importante de la trama y de las reflexiones que Reitman propone

 

10. NICK & NORAH’S INFINTE PLAYLIST (Peter Sollet, 2008)

Porque es una película genial, divertida y adorable, y Juno no podía ser la única con Michael Cera en esta lista.

 

11. RUBY SPARKS (Jonathan Dayton / Valerie Faris, 2012)

Porque a quién no le gustaría poder crear a la mujer (u hombre) de sus sueños con solo sentarse a escribir un poco. Bueno, tal vez lo piensen mejor después de esta película, pero vale la pena verla porque es fresca y diferente, y Zoe Kazan tiene mucho talento como actriz y escritora

 

 

12. LOST IN TRANSLATION (Sofia Coppola, 2003)

Porque ¡Bill Murray y Scarlett Johansson! Es una película sobre amores incompletos, melancolía, sobre sentirse solo y encontrar compañía y amistad en el lugar menos pensado

 

13. AWAY WE GO (Sam Mendes, 2009)

Porque fue inesperada y gratamente conmovedora, y Maya Rudolph es genial

 

14. SAFETY NOT GUARANTEED (Colin Trevorrow, 2012)

Porque es una de las películas más geniales y tiernas que he visto últimamente. Tiene romance, comedia, misterio y viajes en el tiempo, ¿necesito decir más? Puntos bonus porque tiene esta canción de su productor, Mark Duplass: https://open.spotify.com/track/44odQuRgbVWpdkprC9YAOK


(6 más porque, además, es domingo)

15. HER (Spike Jonze, 2013)

Porque, ¿qué clase de lista con películas hipster de (des)amor no iba a incluir Her? Joaquin Phoenix se enamora del software de su teléfono, y es más adorable de lo que suena

 

16. SUBMARINE (Richard Ayoade, 2013)

Porque ofrece una mirada distinta, más real, sobre la adolescencia y especialmente el amor en esta etapa. Es una película que se siente única, y que te engancha desde el comienzo

 

17. 50 / 50 (Jonathan Levine, 2011)

Otra película que es más sobre la amistad que sobre romance, pero amor a fin de cuentas. Joseph Gordon-Levitt es un chico que ha sido diagnosticado con cáncer (50% de probabilidades) y ahora debe aprender a sobrellevar y convivir con su enfermedad, gracias a la ayuda de su mejor amigo (Seth Rogen) y su psicóloga inexperta (Anna Kendrick)

 

18. LARS AND THE REAL GIRL (Craig Gillespie, 2007)

Porque tiene una de las premisas más absurdas y aún así llega a ser conmovedora y no (tan) creepy. Ryan Gosiling es Lars, un tipo tan solitario que termina enamorándose de una muñeca inflable, creyendo que es real. Toda su familia y amigos tienen que seguir el juego hasta descubrir cómo ayudarlo a superar su evidente transtorno. ¿Qué, no?

 

19. THE ART OF GETTING BY (Gavin Wiesen, 2011)

No es precisamente una obra maestra, pero por alguna razón sentía que debía estar en esta lista. Tal vez sea porque me identifico con el título (el arte de pasar de todo) :v De todas maneras es divertida, aunque predecible

 

20. ZOMBIELAND (Ruben Fleischer, 2011)

Porque, como ya hemos dicho antes, cualquiera es un buen motivo para ver Zombieland

 


Post-post:

Si quieren saber más sobre estas u otras películas (injustamente) omitidas, pueden chequear estas buenas listas:

 

#Desaparecer: la nueva aventura del cine peruano

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Esta semana llega a las salas de cine una nueva cinta peruana. Desaparecer es la nueva película de Dorian Fernández-Moris, director de Cementerio General, y de AV Films, el mismo equipo que nos trajo también Secreto Matusita. Ahora, se alejan del terror para presentarnos “la película que siempre hemos querido hacer”, según confiesan el director y su productor, Paco Bardales, quien junto a Fernández, escribió también el guión.

La película narra la historia de Giovanni (interpretado por Ismael La Rosa), quien, al enterarse de la desaparición de su novia, Milena (Virna Flores), viaja hasta la Amazonía con el fin de rescatarla. El trailer prometía una cinta de acción que recordaba más a Liam Neeson que a lo que estamos acostumbrados en el cine nacional. Y si bien, el resultado final no es precisamente una catarata creciente de acción, balas y persecuciones, la trama y el suspenso conseguido son lo suficientemente buenos como para mantener enganchado al espectador.

En declaraciones previas al estreno, tanto Dorian Fernández como Paco Bardales prometían una película que fuera capaz de entretener al público que solo busca pasar un buen rato de cine, y, a la vez, dejar un mensaje que genere reflexión en los espectadores que llegan a las salas buscando algo más. Creo que cumplieron, en mayor o menor medida, con ambas.

La cinta, efectivamente, entretiene. Un buen guión, una historia bien contada y un trabajo técnico bien logrado en términos generales, son los puntos fuertes de la película. A esto hay que sumarle un elenco más que interesante, donde resaltan, para mi gusto, Oscar Carrillo y Teddy Guzmán, y al que se suman también Reynaldo Arenas, Mónica Sánchez y Fernando Bacilio, ganador de varios premios por su papel en “El Mudo”.

Fuente: encinta.utero.pe

Teddy Guzmán y Fernando Bacilio (fuente: encinta.utero.pe)

Ismael La Rosa y Oscar Carrillo (fuente: encinta.utero.pe)

Ismael La Rosa y Oscar Carrillo
(fuente: encinta.utero.pe)

Se trata de una apuesta más que interesante dentro del cine nacional. La inversión –cercana al millón de dólares– así como el notable despliegue de producción que significa grabar en la Amazonía, con equipos de alta calidad y un reparto con muchos extras, no es algo que se vea en nuestro cine así nomás.

Hacer cine, o dedicarse a la labor audiovisual profesionalmente en el Perú, es una hazaña y una aventura ya de por sí. Esto no significa que, con esa excusa, se pasen por alto errores, omisiones o simplemente se le atribuyan a trabajos audiovisuales méritos que no poseen. Pero sí implica reconocer el valor de quienes se animan a dar un paso más y hacer algo distinto o arriesgado.

Tal es el caso de Desaparecer. El esfuerzo realizado para sacar adelante esta película, bien merece un reconocimiento, y es, para mí, razón suficiente para darle una oportunidad a la película en las salas de cine.

Felizmente, ese esfuerzo excepcional no es el único ni el mayor mérito de la película. Como cinta de suspenso es interesante. Logra crear una atmósfera de misterio que atrae, apoyada principalmente en el mágico encanto de la Amazonía, sus paisajes y sus mitos. Otra promesa que hicieron los realizadores fue no caricaturizar a la Amazonía, y creo que esa también la cumplieron.

Fuente: Trailer

Fuente: Trailer

La selva no solo se muestra imponente, sino que se vuelve protagonista. Sus bosques, sus secretos y sus misterios son parte fundamental de la construcción de la historia. Precisamente, otro de los méritos de la película –el más significativo, en realidad–, es que logra plantear claramente un problema muy serio que afecta a la Amazonía desde hace muchos años. El trasfondo de la cinta es una denuncia de esa explotación y tráfico ilegal de materia prima que tanto daño ha hecho en nuestra selva. Una realidad innegable pero de la que no hablamos mucho.

Fuente: Trailer

Fuente: Trailer

Fuente: Trailer

Aquí la película alcanza su principal valor, más allá de lo netamente audiovisual, y Dorian Fernández termina de cumplir su promesa. El espectador se lleva a casa una reflexión, si así lo quiere, y un claro llamado de atención sobre esta problemática, que ojalá sirva para que empiece a tomarse mayor conciencia sobre un tema que es de interés nacional.

 

*Mención especial para la gran secuencia final. Pero no voy a decir más. Vayan a verla, en serio.

5 películas de fútbol para ver durante el Mundial

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Motivados por la inauguración, nos contagiamos de la fiebre mundialista y nos subimos al coche de los posts futboleros. Pero también nos pusimos nostálgicos y decidimos volver a nuestros orígenes. Así que este artículo es de cine y fútbol, o fútbol en el cine.

Esta es una recomendación de cinco películas para ver durante el Mundial, por las noches, cuando no hay partido, o para cuando no soportemos las transmisiones/repeticiones por culpa de Eddie Fleischman.

Variadita y para todos los gustos –incluso para los que no les gusta tanto el fútbol–, igual que el Mundial.

(El orden no está en función de la calidad sino en cuáles recomiendo más por estos días)

 

5. The Firm (Gran Bretaña) – 1989

 

“Bex” Bissel (Gary Oldman) es un hombre de familia, casado y con un hijo bebé, y un respetable agente inmobiliario. Pero también es un hooligan, hincha del West Ham, fanático y violento. Es el líder de “la firma” (la hinchada, la barra), y se siente admirado por todos, especialmente los más jóvenes, y eso es lo que le da sentido a su vida. Incluso su padre parece estar orgulloso de las actividades de su hijo. Solo su esposa es quien intenta hacerle entender que está equivocado y que no puede seguir por ese camino. Para ella “Bex” no es un personaje admirado, sino temido, y por eso lo siguen, pero no lo respetan.

Es considerada por muchos la mejor película sobre el tema de la violencia de los Hooligans, y de los duros enfrentamientos que había entre grupos rivales, y presenta a un Gary Oldman extraordinario (más que de costumbre). Explora también otros temas transversales a la violencia, especialmente el machismo, encarnado en esa necesidad de ser el líder de la manada —el macho alfa— que tiene Bex, y que tiene consecuencias sumamente violentas.

No es precisamente una película sobre fútbol. Pero el tema está claramente vinculado a nuestro propósito. No hay imágenes del juego, ni referencias al mismo. Ni siquiera aparecen hinchadas de clubes rivales. Y es que el mensaje de la película es justamente ese. Las actividades de estos fanáticos poco o nada tienen que ver con el deporte que dicen admirar. Todo se basa en dar rienda suelta a sus instintos violentos y en comprobar quiénes son los más duros, los más hombres, y los más fuertes. Otro punto fuerte de la película es que no justifica el comportamiento de los hooligans en su condición social o de infelicidad. Bex es un tipo de clase media, de edad media, con empleo, esposa e hijos. Él simplemente quiere pertenecer a la barra porque le gusta ese ambiente, porque le gusta estar ahí.

Es difícil de conseguir (por eso ocupa el 5º lugar acá), pero para muchos es una película de culto, y la sola presencia de Gary Oldman es motivo suficiente para verla.

 

4. Kicking & Screaming (USA) – 1998

Phil Weston (Will Ferrell) ha sufrido toda la vida la presión de su padre (Robert Duvall), un fanático y muy competitivo entrenador de un equipo de fútbol infantil. Phil nunca fue lo suficientemente bueno en los deportes para que su padre se sintiera orgulloso. En un último intento por destacar, y de paso ayudar a su propio hijo, a quien su propio abuelo había sacado del equipo por no ser tan bueno, Phil asume el cargo de entrenador de otro equipo, conformado por un grupo de niños no precisamente talentosos, para competir en el mismo torneo y poder enfrentar de una vez por todas a su padre. Pronto descubrirá que él está tan obsesionado con ganar como su padre.

Es una película que trata acerca de cómo la competitividad exagerada nos puede hacer perder de vista otras cosas más importantes, como la familia. Llega un momento en que a los niños ya no les resulta divertido jugar, y en el que Phil está tan enfrascado en la competencia con su padre que se olvidó de hacer jugar a su hijo, repitiendo así el error del que tanto acusaba a su padre. Pero es una comedia familiar así que todo se resuelve bien, y felizmente de un modo creíble. Hay una escena que resume bien el mensaje de la película: Phil le ha ganado una apuesta a su padre, y éste le tiene que entregar “la pelota de Pelé” (una pelota que Pelé pateó a la tribuna y el señor Weston atrapó, arrebatándosela a su propio hijo). Cuando se la da le dice “no te preocupes, es solo una pelota” y Phil se la devuelve. Ambos han entendido que lo más importante dentro de esta competencia en la que se habían sumido no estaba en ganar, sino en tener una actividad que ambos comparten y disfrutan. Y el padre reconoce lo que Phil siempre quiso escuchar: “estoy orgulloso de ti”.

No esperen una obra de arte, pero sí una película lo suficientemente entretenida como para pasar un buen rato en familia. Es bastante buena para ser una película de Will Ferrell, y Robert Duvall es genial. Hay un correcto desarrollo del personaje principal, pero se descuida un poco la particularidad de cada niño, que le hubiera dado matices mucho más ricos a la película. Para los más pequeños es una buena opción, y a los padres les puede servir de moraleja: La familia siempre está por encima de todo.

 

3. Bend It Like Beckham (Gran Bretaña) – 2002

Esta es otra película que utiliza el fútbol para tratar de enseñarnos algo más. Jess Bhamra (Paraminder Nagra – La agente Malik en “The Blacklist”) es una joven perteneciente a una familia de sijes ortodoxos asentados en Londres, junto a la comunidad Punjabi, que sueña con convertirse en jugadora de fútbol. Sin embargo, sus padres sueñan con un futuro distinto para ella, pues es una joven muy estudiosa y aplicada, destinada, según ellos, a ir a una universidad importante y convertirse en abogada. También tienen planeado su futuro matrimonio.

Pero la pasión de Jess por el fútbol es más grande que lo que los padres imaginan. Sueña con ser como su ídolo, David Beckham, y a veces se escapa para jugar en el parque. Ahí conoce a Jules Paxton (Keira Knightley), la jugadora estrella de un equipo amateur. Ella la convence de unirse al equipo y Jess comienza a jugar con ellas a escondidas. Para hacer más complicada su situación, Jess empieza una relación sentimental con su entrenador, Joe (Jonathan Rhys-Meyers), quien tenía una carrera promisoria en el fútbol hasta que una lesión frustró sus sueños. Él no quiere que pase lo mismo con Jess y la impulsa a convertirse en jugadora profesional.

A partir de ahí se generarán una serie de conflictos y tensiones entre Jess y su familia, donde se revelan las verdaderas intenciones temáticas de la película. La historia nos habla de la clásica disputa entre lo que uno quiere hacer con su vida y lo que la familia espera que haga, pero también nos plantea otros temas, como los conflictos que genera pertenecer a una minoría, a una cultura y religión diferentes a la predominante en el lugar. También expone la diferencia de roles y oportunidades que aún existen entre hombres y mujeres, y lo difícil que es romper con esa visión tradicional.

Jess tiene problemas en su relación por ser ella punjabi y él inglés. Sus padres ortodoxos nunca aceptarían esa relación. Además, tiene ya un compromiso preestablecido, que, de acuerdo a su cultura, es la manera correcta de elegir con quién se casa. Pero también tiene problemas en conseguir su sueño, no solo porque sus padres tienen otros planes para ella, sino, sobre todo, porque es mujer. Pero Jess sabe que todas esas ideas y limitaciones ya no deberían ser importantes en esta época, y lucha por convencer a sus padres de ello.

Y si bien es una comedia, la película nos invita a la reflexión, y ahí radica su principal valor. Además, es entretenida, y los personajes generan empatía. Vale la pena.

 

2. Santa Maradona (italia) – 2001

Andrea Straniero (Stefano Accorsi – El último beso) vive en un departamento alquilado junto a su amigo Bart (Libero de Rienzo), con quien comparte una vida cargada de monotonía, inseguridades e inestabilidad laboral. Pero todo cambia cuando conoce a Dolores (Anita Caprioli), una joven actriz, con quien iniciará un romance que trastocará completamente su vida. Andrea se ve sumido en una crisis de inseguridades e inhibiciones. Pero será con la ayuda de sus amigos que aprenderá a no rendirse y a luchar por las cosas que valen la pena.

Es cierto, Santa Maradona no es una película sobre fútbol ni con el fútbol como protagonista, pero se llama Maradona, ¿cómo no la vamos a incluir? Además, el fútbol está presente en todo momento, como en esa escena en que visitan el Delle Alpi y vemos el gol de Juventus, creo que es de Davids, o la introducción donde vemos a Maradona en el Mundial del ’86. Además, está presente desde la concepción misma de la película. El título, obviamente, no es gratuito, tiene que ver con esa famosa jugada de “la mano de Dios”, y significa hacer lo posible por ganar, por salir adelante, aunque haya que sacarle la vuelta a las reglas del juego, como lo hizo el buen Diego. Y de eso trata la película, de las dificultades que tienen los jóvenes para seguir el juego, insertarse en el sistema, conseguir un trabajo, y también su capacidad para reinventarse y comenzar de nuevo ante cada tropiezo.

En ese sentido, el título “Santa Maradona”, no hace solamente alusión a la jugada del Diego, sino también a la canción de Mano Negra (la ex banda de Manu Chao) del mismo nombre, que es el tema principal de la película. “La copa del mundo se ha acabado, Maradona ya no está allí para proteger a los italianos (…) Berlusconi, Bez y Tapie lo han entendido bien”.

 

1. O Casamento de Romeu e Juliet (Brasil) – 2005

No podíamos cerrar esta lista sin mencionar esta película. No solo porque se desarrolla en Brasil, igual que el Mundial, sino porque es, de las cinco, en la que el fútbol termina siendo un protagonista mayor.

Como su nombre lo indica, es una nueva adaptación del clásico de Shakespeare, pero la variante esta vez la aporta precisamente el fútbol. Juliet es hija de un socio e hincha acérrimo del Palmeiras de Sao Paulo. Ella ha vivido toda su vida rodeada de elementos que le recuerdan a qué equipo debe alentar, iba al estadio con su papá desde que era bebé, e incluso fue inscrita como socia antes de nacer. Pero pese al fanatismo que ella también comparte, no puede evitar enamorarse de Romeo, un oftalmólogo viudo, un poco mayor que ella, que es, además, uno de los líderes de la barra del Corinthians, el eterno rival de su equipo.

Tal vez para muchos, especialmente para quienes no gustan del fútbol, esta premisa puede parecer absurda y ridícula. Pero cualquier hincha verdadero de algún equipo, especialmente esos tradicionales que cuentan con un rival de toda la vida, se pueden sentir identificados. Que un hincha de la U se enamore de una hincha de Alianza, no parece ser mayor cosa, y probablemente hay muchos casos. Pero que una hincha de Boca, por ejemplo se enamore de uno de River, ya es más complicado, porque hay mucha más pasión en los hinchas argentinos, donde los barrios se dividen no solo geográfica y políticamente, sino también futbolísticamente. Y esto es Brasil, donde el fanatismo y la pasión son aún mayores.

Pero hay que reconocer que es cierto, la premisa es absurda, y el director, los actores y el escritor lo saben. La película es precisamente una burla, una parodia, no solo de los fanatismos en los que podemos caer los hinchas, sino que termina siendo una burla de sí misma. Solo Romeo, Julieta y el papá de ella piensan que esto es una tragedia. Porque en el fondo saben que no lo es. Y todos los chistes y enredos están en función a eso, a lo ridículo que resulta tener que ocultarle tu novia que no eres hincha de su equipo favorito, por miedo a perderla, o a tu padre que tu novio es hincha del equipo rival. Pero funciona. La comedia es entretenida y garantiza un buen rato futbolero, incluso para los no fanáticos.

Así que, aprovechando el Mundial, es una buena opción para reírnos de nosotros mismos (los hinchas), y para que los demás sientan un poco de empatía con nuestro hinchaje. Pero también para distraernos del Mundial sin perder de vista el ambiente futbolero. Y esa precisamente, era la intención de este post.

 

Bonus Tracks (o films):

En la lista anterior, hemos seleccionado solo películas donde el fútbol sirve como contexto o como excusa, pero hay algunas en las que el fútbol es el protagonista. Entre ellas, hemos elegido dos, que no solo se basan en hechos reales, sino que precisamente tienen al Mundial de Fútbol como elemento principal.

 

– Italia 90 (Costa Rica) – 2014

Entre los personajes más entrañables de ese gran Mundial que fue Italia ’90 (al menos en mi lejana memoria), están el camerunés Roger Milla y su bailecito, el Pibe Valderrama y su cabellera, el “Toto” Schillaci y sus seis goles que llevaron a Italia a semifinales, o René Higuita saliendo de su área y jugando casi como líbero. También estaban Maradona y Matthaus. Y en un segundo foco, estaba también Luis Gabelo Conejo, el arquero costarricense, pieza fundamental de ese equipo sorpresa que se metió a los octavos de final, tras ganarle a Escocia y a Suecia.

Los “ticos” hasta ahora se preguntan qué hubiera pasado si Conejo hubiera tapado en ese partido de octavos (se lesionó contra Suecia). También hicieron una película en homenaje a esa selección histórica.

Recién la van a estrenar, ojalá podamos conseguir una copia

 

– 3 Millones (Uruguay) – 2010

Jaime Roos y su hijo Yamandú viajaron a Sudáfrica y grabaron una especie de diario de viaje sobre la participación de Uruguay en el Mundial. Para suerte de ellos, su selección tuvo una participación notable, llegando a semifinales, y decidieron convertir su experiencia en un documental. Como elemento adicional, Yamandú nació y vive en Holanda, país que eliminó a Uruguay en semifinales.

No solo es una película de fútbol, sino que habla de las relaciones de padre e hijo (donde el fútbol muchas veces juega un rol muy importante), de las relaciones familiares a distancia, y de la experiencia de compartir con otros compatriotas un momento inolvidable.